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Los peligros de la chinche pintada que se instaló en Colina 

Preocupación por especie africana que hibernará hasta septiembre, fecha en que podría arrasar con diversos cultivos en las localidades afectadas. 

foto: masmunicipios.cl

Durante el consejo municipal de este jueves, el encargado de la Dirección del Medio Ambiente de la Municipalidad de Colina explicó los prinicipales efectos negativos que se avecinan a raíz de la “Bagrada Hilaris” o conocida popularmente como la “Chinche Pintada” que proviene desde África y Asia.

“Podría comenzar a mutar y ya no solo atacar las hortalizas, sino que también los frutales y los mismos jardines de los vecinos” fue una de las cosas que dejaron más preocupadas a las autoridades locales. En Colina y Lampa se concentra el 70% de las hortalizas distribuidas a la Región Metropolitana, pero aún así no se ha logrado decretar “zona de emergencia”, lo que retrasa los trabajos preventivos y permite que la chinche pintada siga ganando terreno. De hecho la especie, que fue vista por primera vez en nuestro país en Quilicura en septiembre del año pasado, ya ha avanzado hasta Coquimbo.

La Seremi de Agricultura Fabiola Freire levantó una mesa de trabajo que lleva dos sesiones, con una convocatoria de agricultores y servicios públicos para abordar de manera transversal la presencia del “chinche pintada”. El objetivo de esta instancia es que los servicios involucrados aporten con antecedentes sobre los procedimientos técnicos y de apoyo que se están implementando y de esta manera mitigar el impacto de la presencia del chinche africano.

Según define el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), estos insectos en sus estados de ninfas y adultos se alimentan de los tejidos vegetales a través de su estilete causando reducción de los rendimientos al provocar en sus hospedantes marchitez, manchas necróticas y punteaduras. Además, al dañar los brotes de crecimiento puede dar origen a plantas acéfalas en brásicas como brócoli y coliflor (sin formación de coronas) o formación de múltiples coronas, impidiendo su comercialización, con las consecuentes pérdidas económicas. En la comuna de Lampa, evaluaciones preliminares realizadas por profesionales del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), han permitido establecer pérdidas de hasta 35 hectáreas cultivadas con distintas especies de brásicas, principalmente rúcula, a causa de la presencia de esta plaga.

Su distribución se circunscribe a cultivos de las comunas de Curacaví, Colina, Lampa, Maipú, Pudahuel y Til Til en la Región Metropolitana. Además, continúan las labores de vigilancia del SAG con el objeto de determinar su grado de dispersión, detectándola asociada  a malezas y/o capturas en trampa en las comunas de Padre Hurtado, Talagante y Calera de Tango de la Región Metropolitana; y en San Felipe, Panquehue, Los Andes, Llay Llay, Santa María, Putaendo y San Esteban en Valparaíso, sectores en los que se está verificando su real daño a cultivos cercanos.

Con estos antecedentes en la mesa, lo que queda es solicitar a la gobernadora de Chacabuco que contacte al intendente Metropolitano y, finalmente, decrete zona de emergencia en este sector, para que comiencen los trabajos y así lograr evitar un problema mayor que afecte significativamente a la economía de la zona y al precio de las hortalizas, que podría sufrir un alza importante.

Según reportaron los estudios más recientes, la chinche pintada debería hibernar ahora, y ello es muy complejo, ya que a mediados de septiembre aparecerá nuevamente si no se ataca con plaguicidas.

El tratamiento de las plantas también es un punto complejo ya que con los plaguicidas aceptados por el SAG se podría detener el avance de la peste. Sin embargo, ninguno garantiza la solución del problema, por lo que habría que traer desde Estados Unidos a un experto que dé las soluciones a esta situación inicialmente menor, pero que podría llegar a ser uno de los grandes desafíos para la gobernación para este 2017 .