NIÑOS

La presión de la postulación al colegio

La frustración de que un hijo no quede en el colegio que tanto se esperaba puede ser devastadora e incluso poner a prueba al matrimonio.

“Si bien es cierto la etapa escolar es larga y muy importante, no es predictor de éxito ni felicidad”.

La frustración de que un hijo no quede en el colegio que tanto se esperaba puede ser devastadora e incluso poner a prueba al matrimonio. Por esta razón Taryn Rossi, piscologa experta en el tema comenta: “Sentir que no “quieren” a tu hijo es duro, sea por el motivo que sea. Lo peor es tomar este rechazo como algo personal. Antes de postular hay que tener una visión realista: Puede quedar, como puede que no. ¿Qué vamos a hacer en esa situación? Es una pregunta que los padres deben responder antes, y estar dispuestos a aceptar el resultado”.

Bajo este prisma es que a la especialista le pedimos algunos consejos en el momento de postular a los pequeños. Aquí va su entrevista.

¿A cuántos colegios se recomienda postular a un pequeño?

Si es un niño que durante su infancia ha tenido un desarrollo dentro del promedio, lo postularía a 2. La ansiedad de los papás los lleva a veces a postular a 3, 4 o incluso a 5 por temor a quedar sin matrícula. Pero la verdad es bueno informarse sobre el proyecto educativo, las alternativas académicas y formativas que tiene cada institución, y ver si se adapta a lo que como familia se quiere para los hijos.

¿Cómo recomiendas a los papás prepararse para el día del examen de su hijo?

Intentar no poner ninguna presión ni expectativa al respecto. Lo peor es aparentar; vestirse, hablar y comportarse con naturalidad es clave. Si bien es cierto, es un paso importante, no va a determinar la felicidad de una familia.. Dentro de la zona (Chicureo) los colegios particulares son de excelencia. Muy diferentes en sus proyectos, pero todos buenos, por lo que se debe tomar con tranquilidad.

¿Cómo es ideal preparar a los pequeños?

Un buen discurso es: “Estás creciendo y tendrás que ir al colegio, vamos a ir a conocer algunos; Muchos niños de tu edad, también lo harán; Vamos a ver como es por dentro y qué cosas hacen ahí, seguramente te van a querer conocer y te van a invitar a las salas y a jugar” De ninguna manera predisponer su conducta.

¿Si es que los niños ese día no quieren rendir un examen, qué recomiendas hacer?

No obligarlo, ni retarlo, ni mostrarse decepcionado. Seguramente hay un factor importante por el que el niño no quiera rendirlo (inmadurez, falta de autonomía, presión, temor a lo desconocido, etc) Consultar si existe otra oportunidad antes de rendirlo. Dejar que el personal del colegio los oriente.

En el caso que el pequeño no haya quedado en el colegio que tanto se esperaba, qué se recomienda hacer a los papas. ¿Volver a postular o quedarse con la segunda alternativa?

Me quedaría con la segunda alternativa, y probaría un año. Quizás les acomode perfecto y no tengan necesidad de postularlo nuevamente a la primera opción.

¿Cómo se recomienda manejar la presión social?

Es un tema importante. Tener claridad de las razones que nos motivan a postular a nuestro hijo a X colegio. ¿Es por moda? ¿Por que todos van? ¿Por los contactos que hará? ¿por el idioma? Es una decisión que debemos meditar con tiempo. No existe nada peor que validarnos socialmente a través de nuestros hijos. Si no perdemos el objetivo del proceso – entregarle a nuestro hijo un espacio donde se forme- no debiera importarnos la presión social. Por otro lado cada familia es un mundo, lo que le sirve al hijo del vecino no es necesariamente lo que le sirve al mío. Si bien es cierto la etapa escolar es larga y muy importante, no es predictor de éxito ni felicidad.