El PIB de Chile 2025 registró un crecimiento de 2,5%, impulsado principalmente por la inversión y el dinamismo de la demanda interna.
Según el informe de Cuentas Nacionales del Banco Central, el PIB de Chile 2025 mostró una expansión mayor a la estimada previamente, consolidando un mejor cierre de año en términos desestacionalizados.
La demanda interna aumentó 4,2%, explicada tanto por el consumo como por la formación bruta de capital fijo (FBCF), que creció 7,0%.
En total, la inversión subió 8,9%, marcando su mejor desempeño desde 2021. Este avance estuvo liderado por la compra de maquinaria y equipos, especialmente eléctricos, electrónicos y vehículos de transporte como camiones y buses.
En el desglose trimestral, el producto interno bruto anotó variaciones de 2,9%, 3,7%, 1,7% y 1,6%, respectivamente. El tercer y cuarto trimestre destacaron por el fuerte impulso de la inversión, que creció 9,7% en ambos periodos.
Sin embargo, la minería frenó el ritmo de crecimiento. El PIB minero cayó 6,2% en el último trimestre y cerró el año con una contracción de 1,3%.
La menor ley del mineral, restricciones hídricas y paralizaciones en faenas explicaron este resultado. En contraste, el PIB no minero creció 3%.
Otros sectores mostraron avances, como la producción de oro, plata y litio, mientras que el hierro registró una caída. En paralelo, el sector externo tuvo un efecto negativo, debido a que las importaciones crecieron más que las exportaciones.
Con este resultado, la economía chilena promedió un crecimiento de 2% durante el actual gobierno.






