El Gobierno de José Antonio Kast confirmó un fuerte incremento en los combustibles que comenzará a regir esta semana, en un contexto marcado por la volatilidad internacional del precio del petróleo.
Según detalló el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, la bencina de 93 octanos subirá $370 por litro, mientras que el diésel aumentará $570, alzas que se harán efectivas desde el jueves 26 de marzo.
Presión internacional y costo fiscal
El ajuste responde, según explicó el secretario de Estado, al encarecimiento del crudo a nivel global, influido por el conflicto en Irán.
En entrevista con T13, Quiroz advirtió sobre el impacto fiscal de esta situación: “Este fenómeno internacional tiene un costo enorme. Cuesta hoy día 140 millones de dólares por semana”.
“Con ese monto, Chile podría resolver su lista de espera de cáncer en una semana”, ejemplificó.
El ministro también vinculó la decisión con el complejo escenario de las finanzas públicas, marcado por un mayor nivel de endeudamiento y menor disponibilidad de fondos de estabilización.
Medidas para mitigar el impacto
Junto con confirmar el alza, el Ejecutivo anunció una serie de acciones destinadas a contener sus efectos en el bolsillo de los ciudadanos.
Entre ellas, destaca el congelamiento de tarifas del sistema RED de transporte público hasta diciembre, medida que busca evitar traspasos inmediatos a los usuarios.
Asimismo, el Gobierno ingresará un proyecto de ley que contempla una subvención mensual de $100 mil por seis meses para taxistas, junto con otras iniciativas de apoyo al rubro.
Parafina y fondo de estabilización
En el caso de la parafina, que ya registró un alza reciente, el ministro adelantó el envío de un proyecto de ley para reforzar el Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo (FEPP), con el objetivo de contener nuevas variaciones durante otoño e invierno.
“El fondo prácticamente se agotó. Vamos a reponerlo para estabilizar el precio de la parafina”, explicó.
Debate por el futuro del MEPCO
El anuncio se produce en medio de la discusión sobre la continuidad del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), herramienta que ha sido clave para amortiguar las fluctuaciones.
Desde el Ejecutivo no descartaron ajustes en este sistema, en línea con la necesidad de enfrentar el actual escenario fiscal.
Un escenario complejo para los hogares
El alza proyectada representa uno de los incrementos más significativos en el último tiempo, en un contexto donde el precio de los combustibles impacta directamente en el costo del transporte, los alimentos y otros servicios.
Con ello, el Gobierno apuesta por combinar medidas de contención con ajustes estructurales, en medio de un escenario internacional incierto.






