El Estrecho de Magallanes volvió al centro de la discusión pública luego de que un alto mando naval argentino asegurara que parte de su acceso oriental pertenecería a Argentina. La afirmación, realizada hace meses, tomó fuerza recientemente tras viralizarse en redes sociales.
Se trata del contraalmirante Hernán Montero, jefe del Servicio de Hidrografía Naval de Argentina, quien en una entrevista difundida en enero sostuvo que “la boca de Magallanes es argentina”, en alusión al sector que conecta el estrecho con el océano Atlántico.
La declaración que encendió la controversia
En su intervención, Montero reconoció que el estrecho es territorio chileno, aunque introdujo un matiz al referirse al extremo oriental. Según explicó, esa zona comprendería el espacio entre Cabo Vírgenes y Punta Dúngenes.
Si bien sus palabras no tuvieron impacto inmediato, en los últimos días comenzaron a circular ampliamente en plataformas digitales, provocando cuestionamientos en el ámbito político chileno.
Qué establecen los tratados vigentes
Los límites entre Chile y Argentina en esta zona están definidos por acuerdos internacionales, especialmente el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
Estos instrumentos establecen con precisión la delimitación en el sector oriental del estrecho, fijando una línea entre Punta Dungeness y el Cabo del Espíritu Santo. Además, ratifican que el Estrecho de Magallanes se encuentra bajo soberanía chilena, garantizando al mismo tiempo la libre navegación para embarcaciones de todas las naciones.
Reacciones desde el Congreso
Las declaraciones del jefe naval argentino generaron rechazo transversal en el Parlamento. El diputado Juan Carlos Beltrán calificó los dichos como improcedentes, señalando que desconocen acuerdos internacionales plenamente vigentes.
En la misma línea, el parlamentario Daniel Valenzuela advirtió que este tipo de afirmaciones no contribuyen a la relación bilateral y subrayó que los límites están claramente establecidos.
Oficio a Cancillería y críticas desde el oficialismo
Desde el oficialismo, la diputada Ericka Ñanco fue más allá y calificó la situación como grave, apuntando a un cuestionamiento directo a la soberanía chilena.
La parlamentaria anunció el envío de un oficio a Cancillería para solicitar un pronunciamiento formal, recalcando que los tratados vigentes no solo delimitan el territorio, sino que también obligan a garantizar el libre tránsito hacia y desde el estrecho.






