Chile enfrentaría un complicado escenario y un retroceso en investigación clínica debido al aumento sostenido de los tiempos regulatorios para aprobar nuevos estudios, situación que amenaza el liderazgo regional que el país mantuvo hasta 2024.
Hasta ese año, Chile ocupaba el primer lugar en Latinoamérica en investigación clínica por millón de habitantes, impulsado por procesos considerados entre los más ágiles de la región.
Sin embargo, los plazos del Instituto de Salud Pública (ISP) para autorizar estudios clínicos pasaron de un promedio cercano a 50 días a superar los tres meses. Esto habría comenzado a impactar la competitividad del país y a dificultar la llegada de terapias innovadoras, además del acceso temprano de pacientes a nuevos tratamientos.
“Hoy enfrentamos retrasos superiores a los tres meses, un nivel de demora que no habíamos visto antes. En investigación clínica, los tiempos son decisivos: cuando los procesos se alargan, los estudios se postergan, se reasignan a otros países o simplemente dejan de considerar a Chile como alternativa”, señaló el gerente general del Centro de Estudios Clínicos SAGA, Julio San Martín.
Asimismo, la preocupación aumenta en medio del complejo panorama oncológico nacional. El cáncer continúa siendo la principal causa de muerte en Chile, con cerca de 60 mil diagnósticos y alrededor de 30 mil fallecimientos al año. A ello se suman listas de espera oncológicas que sobrepasan los siete meses, lo que incrementa la necesidad de fortalecer el acceso a tratamientos avanzados.
De acuerdo con cifras del sector, en 2025 se aprobaron 143 estudios clínicos, reflejando una disminución respecto de años anteriores. Según expertos, esta pérdida de competitividad afectaría el desarrollo científico, la inversión en salud y las posibilidades de que pacientes accedan oportunamente a terapias de última generación, especialmente en oncología.
“Los estudios clínicos no son solo investigación. Son acceso temprano a tratamientos innovadores para pacientes y una señal de confianza internacional en el sistema de salud del país”, expuso el director médico del Centro de Estudios Clínicos SAGA, Marcelo Garrido.






