La toma Aconcagua, uno de los asentamientos irregulares más conocidos de Colina, enfrenta semanas decisivas.
Según confirmó el delegado presidencial provincial de Chacabuco, Cristóbal Saavedra, a Chicureo Hoy, el desalojo del campamento se realizará durante julio, luego de que el procedimiento originalmente programado para el 9 de junio fuera suspendido debido a las condiciones meteorológicas anunciadas para esos días.
El campamento se constituyó en mayo de 2020 y se emplaza en un terreno privado ubicado entre Reina Norte y calle Aconcagua. De acuerdo con antecedentes entregados por la Municipalidad de Colina a Chicureo Hoy, actualmente existen 295 hogares catastrados en el asentamiento y se han otorgado 105 subsidios habitacionales a residentes del sector. Además, el 77% de los habitantes desarrolla alguna actividad laboral remunerada.
“Dispusimos que iba a ser en el mes de julio”, señaló Saavedra, quien agregó que el operativo involucrará a Carabineros, la PDI, el municipio, el Ministerio de Vivienda, Mejor Niñez y otros organismos públicos. Asimismo, indicó que cerca de un 40% de las personas ya habría abandonado el lugar y que entre 700 y 800 residentes aún permanecen en el campamento.
Familias piden más plazo
Por su parte, Viviana Paredes, dirigenta de la toma Aconcagua, sostuvo a Chicureo Hoy que actualmente viven más de 400 familias en el lugar y aseguró que durante una reunión con autoridades comunales se les informó una fecha estimada para concretar el procedimiento.
“La alcaldesa lo indicó directamente y personalmente. Nos dijo que sería hasta el 9 del próximo mes, o sea, hasta el 9 de julio”, afirmó.
La dirigenta señaló que en el campamento residen alrededor de 250 niños, 80 adultos mayores y cerca de 40 personas con enfermedades, además de mujeres embarazadas.
Según explicó, la principal preocupación es que muchas familias todavía no tienen dónde trasladarse.
“Todos estamos dispuestos a abandonarlo. Pero el problema es cómo se va a ayudar a las familias más necesitadas o para dónde van a ir. Todos nos iríamos el mismo día si hubiera una solución”, sostuvo.
Paredes aseguró que los habitantes no pretenden impedir el procedimiento y descartó cualquier tipo de enfrentamiento con las autoridades.
“No vamos a tener ninguna resistencia ni violencia. No vamos a tirar basura en las calles ni a quemar nada. Simplemente nos quedaremos en las casas y si nos sacan a la fuerza, bueno, nos sacan a la fuerza. Nos iremos a las plazas hasta que podamos organizarnos”, expresó.
La presidenta del asentamiento también indicó que algunas familias estarían recibiendo apoyo económico para enfrentar el proceso. “Desde la municipalidad están ofreciendo $200.000 a algunas familias para ayudarlas, sea para un arriendo o para lo que puedan”, comentó.
Antecedentes del campamento
La toma Aconcagua ha estado en el foco de la discusión pública durante los últimos años. En noviembre de 2025 se realizó un operativo migratorio de la PDI en el sector que detectó a decenas de personas en situación migratoria irregular. Además, el asentamiento ha sido escenario de diversos procedimientos policiales e investigaciones vinculadas a hechos violentos ocurridos en su interior, entre ellos homicidios registrados durante el año pasado.
Mientras avanzan las coordinaciones para ejecutar el operativo, autoridades y residentes coinciden en que el campamento deberá ser desalojado. Sin embargo, el principal debate sigue siendo qué ocurrirá con las cientos de familias que aún no encuentran una solución habitacional definitiva.




