Ipsos dio a conocer una nueva edición de su informe “Claves Ipsos”, las percepciones de la ciudadanía respecto del trato, los derechos y la inclusión de las personas LGBTIQ+ en Chile.
Uno de los principales resultados muestra una creciente preocupación por los discursos de odio en plataformas digitales. Un 31% de los encuestados considera que este tipo de mensajes dirigidos hacia personas LGBTIQ+ ha aumentado en redes sociales, cifra que supera en nueve puntos porcentuales el registro obtenido en mayo de 2025, cuando alcanzaba el 22%.
En tanto, el respaldo a una legislación que sancione los discursos de odio vinculados a la orientación sexual o identidad de género llegó al 58%, cuatro puntos más que hace un año.
Además, la mitad de las personas consultadas estima que los derechos de la comunidad LGBTIQ+ han mejorado durante los últimos cinco años, aunque este porcentaje es inferior al 57% registrado en 2025.
El informe también revela que el 52% se opone a restringir o eliminar normativas que actualmente reconocen derechos a las personas LGBTIQ+.
Sin embargo, solo tres de cada diez encuestados consideran que el Estado está realizando esfuerzos suficientes para proteger y promover estos derechos. Por el contrario, un 43% cree que las acciones son insuficientes.
Respecto al rol de las autoridades, un 63% estima que sus declaraciones pueden influir tanto en la promoción como en la reducción de la violencia y la discriminación hacia la población LGBTIQ+.
En educación, el 77% respalda que establecimientos públicos y privados cuenten con protocolos contra el acoso y la discriminación hacia estudiantes LGBTIQ+, mientras que el 69% está de acuerdo con disponer de orientaciones para acompañar su salud mental y bienestar. Asimismo, el 58% apoya la enseñanza de educación sexual integral con enfoque de diversidad.
En salud, solo el 32% considera que médicos y profesionales reciben la preparación adecuada para atender a personas trans, y apenas el 30% cree que el sistema está preparado para responder a las necesidades específicas de la comunidad.
Además, el 52% rechaza que funcionarios públicos o profesionales de la salud puedan negarse a atender a estas personas por razones religiosas o personales.
En el ámbito laboral, la percepción es más positiva. Un 60% cree que los lugares de trabajo son hoy más inclusivos que hace cinco años y un 58% considera que las personas LGBTIQ+ cuentan con las mismas oportunidades de desarrollo y reconocimiento que sus colegas. Entre quienes trabajan, el 57% señala que pueden manifestar abiertamente su identidad u orientación en sus espacios laborales.




