Este martes 23 de junio, el presidente José Antonio Kast, acompañado por la ministra de Educación, María Paz Arzola, presentó el proyecto de ley que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE). La iniciativa busca “restituir el reconocimiento del mérito como eje central de la admisión” educativa.
Sin embargo, antes de abordar la propuesta, se refirió al homicidio de un menor de 12 años que fue víctima de una brutal encerrona junto a su familia durante la madrugada.
“Hoy día es un día de sentimientos encontrados. Por un lado, vemos esta modificación legal y por otro lado lamentamos el asesinato de un joven víctima de la delincuencia”, expresó.
Acto seguido, el mandatario retomó su alocución sobre el proyecto. “Los procesos educacionales toman años. Uno no hace una reforma educacional y ve los resultados al día siguiente; toma tiempo y eso lo que planteamos hace más de diez años cuando se hizo la reforma educacional”.
A su juicio, el actual sistema “plantea una reforma en educación que busca lo mejor para los niños, pero lo que hemos podido analizar es que eso no se logró”.
Según sus palabras, la iniciativa tiene como propósito que el nuevo sistema escolar dé oportunidades a todos los niños, niñas y adolescentes de la misma forma. En esa línea, enfatizó que buscan “restaurar el reconocimiento al mérito y al esfuerzo”, en un sistema que opte “por la libertad de los padres de elegir el proyecto educativo para sus hijos”.
¿De qué trata el proyecto?
La propuesta reorganiza el mecanismo de admisión escolar en torno a dos modalidades: “Elección Mutua” y “Asignación Aleatoria”. Ambas funcionarían a través de una plataforma centralizada administrada por el Ministerio de Educación.
En el caso de la Elección Mutua, su aplicación quedaría en manos de los establecimientos con mayor demanda que decidan incorporarse al sistema. Bajo esta fórmula, los colegios podrían considerar parámetros definidos previamente, siempre que sean objetivos y no discriminatorios, como el vínculo con el proyecto educativo, la asistencia a instancias informativas, habilidades requeridas para programas especiales, desempeño académico desde séptimo básico, entrevistas o proximidad al domicilio.
La Asignación Aleatoria, en cambio, quedaría reservada para los establecimientos que no utilicen el mecanismo anterior y para distribuir las vacantes que permanezcan disponibles una vez finalizada esa etapa.




