El Gobierno admitió que aún existen importantes desafíos en materia de prevención del delito tras la muerte de un niño de 12 años durante una encerrona ocurrida en San Bernardo.
El subsecretario de Prevención del Delito, Gonzalo Guerrero, respaldó las declaraciones del ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien afirmó que el Estado falló.
Guerrero sostuvo que el país enfrenta un problema «multinivel«, ya que muchas veces el Estado no logra llegar a todos los lugares donde existen factores de riesgo para cortar anticipadamente el ciclo del delito. Según explicó, esa limitación responde a que no existen los recursos suficientes para ampliar los programas preventivos y evitar que los delitos ocurran.
Cambios en la delincuencia
La autoridad aseguró que invertir en prevención del delito resulta mucho más conveniente que destinar recursos al castigo o a la reparación posterior. Sin embargo, reconoció que el Estado falló al no realizar mejores diagnósticos, diseñar programas más efectivos e incrementar el financiamiento para enfrentar un fenómeno delictivo que, a su juicio, cambió de forma radical durante los últimos diez años.
En esa línea, advirtió que la delincuencia evolucionó con rapidez y que las políticas públicas no avanzaron al mismo ritmo para responder a ese nuevo escenario.
Programas con alta demanda
El subsecretario afirmó que los municipios valoran los programas preventivos actualmente disponibles y que los alcaldes solicitan constantemente su implementación. No obstante, reconoció que el presupuesto no permite extender esas iniciativas a las 345 comunas del país.
Finalmente, Guerrero admitió que el Estado mantiene una deuda pendiente en materia de prevención, al no contar con los recursos necesarios para intervenir oportunamente en todos los territorios donde existen factores de riesgo y reducir la posibilidad de que nuevos delitos ocurran.




