Las carreras de galgos volverán a instalarse en el debate legislativo este lunes. La Cámara de Diputadas y Diputados analizará dos proyectos de ley que proponen caminos completamente distintos para esta actividad. Mientras una iniciativa busca prohibir todas las carreras de perros en el país, otra plantea establecer una regulación con estrictas normas de bienestar animal.
Actualmente, estas competencias no cuentan con una legislación específica. Esto significa que no están prohibidas, pero tampoco reguladas. Esta situación ha generado durante años un intenso debate entre organizaciones defensoras de los animales y quienes consideran esta práctica parte de las tradiciones de distintas zonas del país.
Dos propuestas con visiones opuestas
El proyecto que busca prohibir las carreras de perros fue presentado en 2021. La iniciativa propone incorporar un nuevo artículo a la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía. Su objetivo es prohibir estas competencias en todo el territorio nacional, sin importar la raza del animal.
Además, contempla penas de presidio, multas e inhabilidad perpetua para la tenencia de animales para quienes organicen o participen en estas carreras. También establece sanciones económicas para quienes las promuevan, faciliten o difundan.
Sus impulsores sostienen que los galgos son sometidos a una cadena de prácticas que vulneran su bienestar. Entre ellas mencionan la reproducción indiscriminada, entrenamientos abusivos, el uso de sustancias para mejorar el rendimiento y el abandono de los perros cuando dejan de ser competitivos. Asimismo, argumentan que los canódromos suelen estar asociados a apuestas ilegales y otras actividades informales.
La alternativa de regular la actividad
En contraste, el segundo proyecto busca establecer un marco legal para autorizar las carreras de perros. Sin embargo, solo podrían realizarse si cumplen estrictas condiciones de protección animal.
La propuesta establece que los perros podrán participar en una sola carrera por día. También exige supervisión veterinaria y prohíbe entrenamientos considerados maltrato, además del uso de sustancias farmacológicas que afecten a los animales. Asimismo, fija requisitos de seguridad para las pistas e incorpora medidas destinadas a impedir actividades ilícitas, como las apuestas ilegales.
Los autores de esta iniciativa sostienen que las carreras de galgos forman parte de la tradición de diversas comunidades. Aseguran que una regulación permitiría proteger a los animales sin eliminar una práctica que consideran parte de la identidad cultural de distintos sectores del país.
Ahora será el Congreso el encargado de definir cuál de estas dos propuestas continuará avanzando en su tramitación. Con ello también se determinará el futuro de las carreras de perros en Chile.








