La ministra de Salud, May Chomali, abordó este lunes el proyecto «Escucha su corazón», impulsado por el Partido Nacional Libertario con patrocinio del Partido Republicano, que busca que las mujeres que accedan a una interrupción legal del embarazo escuchen los latidos del embrión o feto antes del procedimiento.
En entrevista con Tele13 Radio, la secretaria de Estado afirmó que el Ministerio de Salud revisó la evidencia disponible y concluyó que no existen antecedentes científicos que demuestren que esa medida modifique la decisión de las pacientes.
«Desde el punto de vista clínico no existe evidencia científica de que la mujer vaya a cambiar de decisión en esas tres causales», sostuvo.
Chomali explicó que las tres causales vigentes en Chile —riesgo para la vida de la madre, inviabilidad fetal y embarazo por violación— corresponden a situaciones complejas y que, desde una perspectiva médica, la propuesta «no agrega nada».
Además, señaló que las ecografías ya forman parte del proceso clínico cuando son necesarias para confirmar un diagnóstico o evaluar el estado del embarazo, por lo que el proyecto no modificaría la práctica médica.
Urruticoechea defendió la iniciativa
Las declaraciones de la ministra generaron la respuesta del diputado Cristóbal Urruticoechea, principal autor del proyecto, quien aseguró que sí existen antecedentes que respaldan la iniciativa.
El parlamentario afirmó que «hay experiencia, hay datos y hay porcentajes» en distintos estados de Estados Unidos y en Hungría donde, según indicó, se han aplicado medidas similares.
Durante sus declaraciones también cuestionó la normativa sobre interrupción del embarazo en Chile. Sin embargo, el diputado sostuvo que las mujeres menores de 15 años y mayores de 45 años pueden abortar libremente por su edad, una afirmación que no corresponde a la legislación vigente.
Actualmente, en Chile la interrupción voluntaria del embarazo solo está permitida bajo tres causales: riesgo para la vida de la madre, inviabilidad fetal de carácter letal y embarazo producto de una violación. La edad, por sí sola, no constituye una causal para acceder al procedimiento, aunque puede ser uno de los factores que el equipo médico considere al evaluar un eventual riesgo para la gestante.








