El aprender un segundo idioma dejó de ser un objetivo exclusivo de estudiantes o jóvenes profesionales. Cada vez más personas mayores de 60 años deciden comenzar este desafío para mantenerse activas, fortalecer sus opciones laborales, preparar viajes o concretar una meta que habían postergado durante años.
En el marco del Mes de las Personas Mayores, el interés por volver a estudiar continúa creciendo. Según cifras de Berlitz Chile, el 44,9% de sus estudiantes tiene entre 35 y 44 años, mientras que un 19,4% corresponde al grupo de entre 45 y 60 años, lo que refleja que aprender idiomas ya no es una actividad reservada para universitarios o personas que recién comienzan su vida laboral.
Alejandro Martín del Campo, director de Marketing de Berlitz Latinoamérica, explicó que dominar otro idioma dejó de ser únicamente una exigencia del mercado laboral. «Hoy vemos a muchos profesionales que, después de décadas de experiencia, entienden que aprender un idioma puede abrir nuevas puertas. Ya no se trata solo de un requisito para un trabajo, sino de una herramienta para seguir desarrollándose, mantenerse activos y enfrentar nuevos desafíos», señaló.
El ejecutivo agregó que uno de los principales obstáculos sigue siendo el temor a pensar que ya es demasiado tarde para comenzar. Sin embargo, aseguró que los adultos suelen tener objetivos más claros, mayor disciplina y aprovechan mejor su experiencia para incorporar nuevos conocimientos.
Cinco recomendaciones para comenzar a aprender un segundo idioma
1. Defina un objetivo claro
Establezca una meta concreta, como viajar, acceder a un nuevo trabajo o comunicarse con familiares. Tener un propósito ayuda a mantener la motivación.
2. Hable desde el primer día
No espere sentirse completamente preparado. Practicar desde el inicio permite ganar confianza y perder el miedo a equivocarse.
3. Incorpore el idioma a su rutina
Escuche un podcast, lea noticias o vea una serie en otro idioma. Son hábitos sencillos que generan avances constantes.
4. Elija una modalidad flexible
Opte por clases presenciales u online que se adapten a su tiempo y responsabilidades. La continuidad es clave para progresar.
5. Acepte que equivocarse es parte del proceso
Cometer errores es una de las formas más efectivas de aprender. Lo importante es practicar con constancia y no abandonar.
Martín del Campo sostiene que la edad puede transformarse en una ventaja, ya que los estudiantes adultos llegan con un propósito definido y un mayor compromiso con el proceso de aprendizaje. Cuando existe esa motivación, asegura, los avances suelen ser más rápidos de lo que muchos imaginan.


