Los reiterados cierres preventivos de los caminos que conducen a los centros de montaña motivaron un llamado de la Asociación de Centros de Ski de Chile (Aceski) al Gobierno para revisar los protocolos actualmente utilizados durante eventos meteorológicos.
Desde el gremio señalaron que las restricciones aplicadas en accesos como la Ruta G-21, que conecta con Farellones y los centros de esquí de la zona oriente, además del Paso Internacional Los Libertadores, están generando importantes efectos sobre una temporada que, por sus características, es breve y depende precisamente de la presencia de nieve.
Aceski cuestiona los cierres preventivos de caminos
A juicio de la organización, el país debe avanzar hacia una gestión del riesgo que permita resguardar la seguridad sin paralizar completamente la actividad cada vez que se registran nevadas. En esa línea, sostuvieron que Chile, por su geografía, debe contar con protocolos adaptados a una realidad cordillerana y no considerar la nieve como un evento excepcional.
Como ejemplo, Aceski expuso la situación del centro de esquí Portillo, cuyo acceso —según indicó— ha permanecido cerrado durante 23 días. El gremio aseguró que, pese a ello, durante la última semana el camino se ha mantenido en condiciones despejadas, por lo que estima que cerca de una cuarta parte de la temporada del recinto se ha visto afectada por decisiones administrativas.
Industria de la nieve advierte impacto económico y turístico
La asociación también puso énfasis en el impacto económico de estas restricciones. Según sus cifras, la industria de la nieve genera más de US$280 millones anuales y entrega sustento a más de 18 mil familias, además de beneficiar a rubros como la hotelería, el transporte, el comercio y la gastronomía.
A ello se suma el flujo de turistas extranjeros que cada invierno llegan desde países como Brasil, Argentina, Perú, Uruguay y Estados Unidos para practicar deportes de montaña, quienes —afirmó el gremio— en algunos casos se encuentran con los accesos cerrados una vez que ya están en Chile.
Gremio propone una mesa permanente para revisar los protocolos
Como alternativa, Aceski propuso implementar un sistema de gestión más flexible, basado en monitoreo permanente, información en tiempo real y restricciones diferenciadas según las condiciones de cada ruta. También planteó fortalecer las exigencias de equipamiento invernal y aplicar cierres focalizados cuando exista un riesgo efectivo.
Finalmente, el gremio solicitó conformar una mesa de trabajo permanente entre autoridades, organismos técnicos y representantes de la industria para revisar los protocolos vigentes y avanzar hacia una Política Nacional de Gestión de la Montaña, que permita compatibilizar la seguridad de las personas con el desarrollo del turismo de invierno.








