Chile se mantiene entre los países con mejor desempeño mundial en representación política, según el informe The Global State of Democracy 2026, elaborado por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), que analiza la situación registrada durante 2025.
El estudio advierte señales de deterioro de la democracia, pero no establece un ranking general de las mejores democracias. En cambio, evalúa cuatro dimensiones por separado: Representación, Derechos, Estado de Derecho y Participación.
En Representación, Chile obtuvo un puntaje de 0,863 y alcanzó el sexto lugar mundial, avanzando una posición respecto del año anterior. Esta dimensión considera elecciones creíbles, gobierno electo, partidos políticos libres, parlamentos efectivos, sufragio inclusivo y democracia local.
Nuestro país solo fue superado por Dinamarca, Alemania, Costa Rica, Noruega y Suecia. Además, se ubicó por encima de Finlandia, Francia, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Australia y Canadá.
En Latinoamérica, detrás de Costa Rica y Chile aparece Uruguay, en el lugar 16. Más atrás figuran Argentina (39°), Brasil (41°), Colombia (53°), Perú (57°), Bolivia (62°), Ecuador (71°), México y Paraguay (83°), Honduras (92°) y El Salvador (107°).
En Estado de Derecho, Chile se ubicó en el puesto 21 mundial, con 0,742 puntos. En Derechos alcanzó el lugar 33, con 0,707 puntos. En Participación quedó en el puesto 44, con 0,677 puntos.
Sin embargo, el informe identifica problemas regionales. La mayoría de los países de América presenta un nivel medio de desempeño en las cuatro categorías, mientras que el Estado de Derecho concentra la mayor cantidad de países con rendimiento bajo.
Entre 2020 y 2025, los principales retrocesos en el continente se produjeron en libertad de expresión, libertad de prensa e igualdad económica.
IDEA Internacional también advierte sobre la polarización. América Latina se convirtió en la región políticamente más polarizada del mundo, tras un rápido aumento durante la última década, impulsado por factores como la economía, la migración y la inseguridad.
Sobre este último ítem, el organismo señaló que las organizaciones criminales han extendido sus redes y diversificado sus actividades hacia el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y la trata de personas.






