Tras el violento “velorio simbólico” vivido en la comuna de Quilicura producto del homicidio de un joven de 20 años, la alcaldesa Paulina Bobadilla, se refirió a los dichos del ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien sostuvo que la situación fue imprevisible.
“Son situaciones que no son previsibles en la magnitud y, por tanto, no había servicios desplegados. Esto no es un funeral de alto riesgo como se ha planteado; son situaciones inesperadas”, expresó, añadiendo que “si se hubiera sabido, si hubiéramos tenido la evaluación de riesgo que decía que esto iba a pasar, hubiéramos tomado precisamente las providencias del caso”.
La peligrosa acción ocurrida en Quilicura incluyó disparos, fuegos artificiales y la quema de un vehículo. Ante esto, la jefa comunal emplazó al Gobierno, llamándolos a dejar de “perder el tiempo”.
“Por favor, con mucha humildad se lo digo y respeto. Vengan a desarticular las bandas organizadas que están presentes en Quilicura y en otras comunas de la Región Metropolitana. Solos no podemos”, expuso a 24 horas.
Sin embargo, luego de los dichos de Arrau, Bobadilla nuevamente se refirió al tema, afirmando que el hecho sí pudo ser previsto.
“Desde el sábado desplegué a mis equipos. Yo tengo drones y una alta inversión municipal. El primer día no pasó nada, hubo alguna congregación en el servicio de urgencia, donde estaban estos heridos, pero no pasó a mayores. El domingo, lo mismo. El lunes, algo de movimiento con algunos toldos, pero el martes llega a Carabineros y hubo toda esta aglomeración de personajes, con una apología de armas”, relató a CNN Chile.
En esa línea, acusó falta de comunicación entre el ministro y sus asesores, reiterando que lo sucedido “se pudo haber evitado”.
Ver esta publicación en Instagram






