La agresión a profesoras del Instituto Nacional, ocurrida la mañana del 28, de noviembre generó un amplio rechazo institucional y abrió una nueva arista de fiscalización sobre los episodios de violencia escolar.
Según información del establecimiento, cerca de las 9:10 horas un grupo de encapuchados ingresó al recinto portando elementos incendiarios, tras protagonizar desórdenes en la vía pública y enfrentamientos con Carabineros.
Durante el ingreso, los atacantes golpearon a tres docentes y les arrojaron bencina, por lo que la agresión obligó a suspender la jornada educativa y solicitar el retiro preventivo de todos los estudiantes.
El colegio informó que las clases se retomarían durante la tarde, manteniendo operativos los talleres, academias y el servicio de alimentación JUNAEB. Asimismo, la institución condenó el hecho y llamó a las familias a conversar con sus hijos sobre el respeto y la resolución pacífica de conflictos.
Contraloría pide explicaciones en 10 días hábiles
Tras el ataque, la Contraloría General de la República ofició a la Superintendencia de Educación y a la Municipalidad de Santiago para detallar todas las medidas adoptadas para evitar la reiteración de hechos violentos en el Instituto Nacional y en otros establecimientos bajo su fiscalización. Ambas entidades deberán responder dentro de un plazo de 10 días hábiles.
Paralelamente, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, confirmó la detención de los presuntos responsables y anunció acciones legales. El jefe comunal encuadró el episodio como parte de una ofensiva contra grupos violentos en liceos emblemáticos, subrayando que “estos grupos están enquistados en establecimientos educacionales y los estamos persiguiendo en coordinación con Fiscalía, profesores y apoderados”.
Desbordes también llamó al Colegio de Profesores y a la Defensoría de la Niñez a condenar los hechos y apoyar medidas de protección para las docentes afectadas.
Revisa a continuación el comunicado oficial emitido por el Instituto Nacional:







