El costo de la canasta básica de alimentos volvió a registrar un aumento durante marzo, aunque por debajo de la inflación del mes. Según informó el Ministerio de Desarrollo Social, el indicador subió 0,5 % mensual, superando los incrementos observados en enero (0,4 %) y febrero (0,2 %).
En términos concretos, el valor de la canasta alcanzó los $90.261 por persona, consolidando una tendencia al alza en el precio de los alimentos.
Inflación presiona, pero alimentos crecen a menor ritmo
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anotó un incremento de 1 % en marzo, acumulando un alza de 2,8 % en lo que va del año.
Dentro del desglose, la división de alimentos y bebidas no alcohólicas fue una de las que más incidió en el resultado, ubicándose en el tercer lugar, detrás de transporte y educación.
Nueva metodología redefine la medición
Desde enero de 2026, según consignó La Tercera, el cálculo de la canasta básica se realiza bajo una actualización metodológica basada en la Encuesta de Presupuestos Familiares.
Este cambio incorpora nuevos patrones de consumo y criterios nutricionales, además de introducir una “canasta saludable” y diferenciar las líneas de pobreza según si el hogar es arrendatario o no.
Líneas de pobreza
Con esta actualización, la línea de pobreza por persona equivalente se ubicó en:
- $248.736 para hogares no arrendatarios
- $369.035 para hogares arrendatarios
En tanto, la línea de pobreza extrema alcanzó:
- $165.824 para no arrendatarios
- $246.023 para arrendatarios
Estas cifras reflejan variaciones mensuales moderadas, pero mantienen una presión constante sobre el costo de vida de los hogares.
Un indicador clave para el costo de vida
La canasta básica de alimentos considera un conjunto de productos esenciales que cubren los requerimientos nutricionales de una persona con actividad moderada, por lo que su evolución es un termómetro directo del bienestar económico.
Aunque su alza fue menor que la inflación en marzo, el hecho de que ya supere los $90 mil evidencia el impacto sostenido del encarecimiento de los alimentos en los hogares del país.






