“Los jóvenes están solos, los hemos abandonado. ¡Así es!”, afirmó el arzobispo de Santiago, el cardenal Fernando Chomalí, al referirse al fenómeno de los llamados therians, tendencia juvenil que ha generado debate en redes sociales y comunidades educativas.
La autoridad eclesiástica sostuvo que esta expresión no debe entenderse únicamente como una moda pasajera, sino como una señal de malestar más profundo en las nuevas generaciones.
“Un grito desesperado de amor”
“Detrás de los Therians hay un desencanto de lo humano, de la sociedad frívola e individualista que segrega, no da esperanza ni presenta grandes ideales”, afirmó.
En esa línea, agregó que “veo en esta moda un grito desesperado de amor, cariño y consideración”, vinculando el fenómeno a una falta de acompañamiento y sentido de pertenencia.
Sus declaraciones se suman al debate público en torno a esta tendencia, que ha sido ampliamente difundida a través de plataformas digitales.
Detrás de los Therians hay un desencanto de lo humano, de la sociedad frívola e individualista que segrega, no da esperanza ni presenta grandes ideales. Veo en esta moda un grito desesperado de amor, cariño y consideración. Los jóvenes están solos, los hemos abandonado. ¡Así es!
— Card. Fernando Chomali (@FernandoChomali) February 19, 2026
¿Qué son los therians?
Los therians corresponden a una comunidad compuesta principalmente por jóvenes que aseguran identificarse psicológica y espiritualmente como animales, tales como perros, gatos, lobos o zorros.
Especialistas los describen como una subcultura, es decir, un grupo que comparte normas, estética y formas de expresión distintas a la cultura dominante.
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Diferencia con los “furros”
El fenómeno no debe confundirse con los llamados furros —del inglés furry—, quienes son aficionados a personajes animales con características humanas.
“Los furros no se identifican como animales, se identifican con animales. Así como los cosplayers no suelen creer que son Spiderman”, explicó Sharon E. Roberts, académica de Desarrollo Social de la Universidad de Waterloo, en un artículo publicado en The Conversation.
¿Es un problema?
De acuerdo con especialistas, identificarse como therian no es inherentemente negativo. Sin embargo, advierten que puede transformarse en una señal de alerta cuando existe aislamiento social, conductas obsesivas o desconexión de la realidad.




