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Chile queda sin financiamiento para su principal centro de investigación en cambio climático

Financiamiento CR2

Foto: CR2

La exclusión del CR2 del financiamiento estatal deja sin respaldo público a la principal plataforma científica del país en materia de clima y resiliencia.

Chile enfrenta una paradoja en pleno avance de la crisis climática: mientras los eventos extremos se intensifican y la demanda por información científica crece, el país pierde el respaldo estatal a su principal centro dedicado al estudio del clima y la resiliencia. La exclusión del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) del financiamiento público marca un punto de inflexión para la investigación climática nacional.

La decisión se conoce en un escenario de estrés hídrico persistente, incendios forestales recurrentes y temperaturas récord, fenómenos que han convertido al cambio climático en una urgencia transversal para la planificación pública, la seguridad y la economía.

Un proceso que dejó más preguntas que respuestas

La dirección del CR2 cuestionó el resultado del concurso de Centros de Investigación de Interés Nacional, tras recibir evaluaciones diametralmente opuestas. Mientras el panel internacional calificó la propuesta con un estándar sobresaliente, la ponderación final del panel nacional fue determinante para dejar al centro fuera de la adjudicación.

“La distancia entre ambas evaluaciones no se explica con claridad en el informe entregado por la ANID”, afirmó la directora del CR2, Pilar Moraga, subrayando que la decisión no fue acompañada por la adjudicación de otro centro que asumiera la investigación en cambio climático y resiliencia.

Ciencia aplicada que queda en el aire

Más allá del impacto institucional, el golpe alcanza directamente a la capacidad del Estado para diseñar políticas públicas informadas. Durante más de una década, el CR2 desarrolló servicios climáticos, plataformas de monitoreo y bases de datos utilizadas por organismos públicos, gobiernos regionales y municipios.

“Nos enfrentamos al desafío de seguir aportando ciencia como bien público, aun sin el apoyo del Estado, en una lucha contra el tiempo frente al mayor reto de nuestra historia: el cambio climático”, señaló Moraga.

El centro acumuló más de mil publicaciones científicas ISI, informes internacionales, policy briefs y análisis técnicos, además de una fuerte presencia en medios y redes de transferencia del conocimiento, consolidándose como un referente regional.

La contradicción con la Ley Marco de Cambio Climático

Uno de los puntos más sensibles del debate es la coherencia institucional. La Ley Marco de Cambio Climático, promulgada al inicio del actual gobierno, establece que las decisiones del Estado deben basarse en la mejor evidencia científica disponible, principio en cuya implementación el CR2 tuvo un rol activo.

Sin embargo, proyectos anunciados como el Instituto de Cambio Climático y el Observatorio de Cambio Climático aún no se concretan, mientras el país queda sin un centro con financiamiento estable que articule investigación, datos y apoyo técnico a las políticas públicas.

Advertencia directa al Presidente

Ante este escenario, la dirección del CR2 envió una carta al presidente Gabriel Boric, cuestionando el nuevo diseño del financiamiento científico y el rol decisivo de un panel no científico en la asignación de recursos estratégicos.

En el documento, los investigadores advierten que la decisión “pone en duda la coherencia entre el discurso climático del país y las decisiones efectivamente adoptadas”, y alertan sobre los riesgos de debilitar capacidades consolidadas en un país altamente expuesto a los efectos del cambio climático.

Continuidad incierta y efectos en cadena

Aunque el equipo del CR2 anunció que intentará mantener operativos sus servicios, plataformas y bases de datos, advirtió que su continuidad más allá de marzo de 2026 no está asegurada, abriendo un vacío crítico en información climática de acceso público.

El caso no es aislado. Otros centros estratégicos, como los dedicados a ecosistemas marinos, territorios antárticos y estudios de cohesión social, también quedaron fuera del financiamiento, configurando un escenario que restringe la capacidad del país para anticipar riesgos, proteger ecosistemas y diseñar políticas basadas en evidencia.

En un contexto de crisis climática acelerada, la señal es clara: sin respaldo sostenido a la ciencia, Chile arriesga enfrentar uno de los mayores desafíos de su historia sin las herramientas necesarias para hacerlo.

CHH