El gobierno de China comenzó a aplicar un impuesto del 13 % a los anticonceptivos como parte de un nuevo paquete de medidas para enfrentar la baja natalidad en China, una tendencia que se mantiene pese a los cambios de política de la última década.
La decisión coincidió con los diez años desde el término oficial de la política del hijo único y busca, según las autoridades, estimular el crecimiento poblacional.
Una década después del fin del hijo único
Con la entrada en vigencia de esta norma, productos como preservativos, píldoras anticonceptivas y dispositivos intrauterinos dejaron de estar exentos del impuesto al valor agregado.
En paralelo, el Estado eliminó el IVA a servicios de cuidado infantil, guarderías, matrimonios y atención de personas mayores, con el objetivo de reducir los costos asociados a formar una familia.
La baja natalidad en China se transformó en un problema estructural. En 2022, el país registró su primer descenso poblacional en más de seis décadas, con una caída cercana a 850 mil habitantes.
Aunque en 2024 se observó un leve repunte en los nacimientos, este no logró revertir la tendencia general ni compensar el aumento de las muertes.
A esto se suma un acelerado envejecimiento. Hoy, más del 20 % de la población tiene 60 años o más, y proyecciones de Naciones Unidas advierten que esta cifra podría acercarse a la mitad de los habitantes hacia fines de siglo.
El impacto se proyecta sobre la economía, el sistema de pensiones y el mercado laboral.
El propio presidente Xi Jinping ha planteado la necesidad de fortalecer la “seguridad poblacional” y avanzar hacia una población “de alta calidad”.
Sin embargo, expertos y ciudadanos cuestionan la eficacia del nuevo impuesto, advirtiendo que el alto costo de criar hijos, el desempleo juvenil y la carga que recae sobre las mujeres siguen siendo las principales barreras.
Además, organizaciones y analistas alertan sobre posibles efectos no deseados, como un aumento de embarazos no planificados y de infecciones de transmisión sexual, en un país que ya presenta cifras elevadas de abortos y enfermedades asociadas.



