Lo que durante años fue motivo de preocupación para vecinos, autoridades y organizaciones locales finalmente llegó a una etapa decisiva. La Municipalidad de Colina concretó la clausura de un vertedero ilegal emplazado junto al río Colina, en el sector del puente San Luis, poniendo fin a una actividad que acumulaba denuncias por el ingreso constante de camiones con tierra, escombros y otros materiales.
La gigantesca acumulación de tierra y escombros visible desde la autopista Los Libertadores transformó al sector en uno de los puntos más reconocibles de la comuna. Con el paso de los años, los propios vecinos comenzaron a llamarlo el “Muro de la Vergüenza”.
Una problemática que se extendió por años
La intervención municipal pone término a una controversia que se arrastraba desde hace más de una década. Durante ese período, vecinos denunciaron reiteradamente el funcionamiento del recinto y alertaron sobre el impacto que generaba en el entorno.
Además de las preocupaciones por contaminación y disposición irregular de materiales, residentes de distintos sectores de Colina manifestaron su inquietud por el deterioro del paisaje y los eventuales riesgos ambientales que podría representar la acumulación masiva de tierra y escombros en las cercanías del río.
La situación volvió a captar atención pública durante abril de este año, cuando registros audiovisuales difundidos por una vecina mostraron a camiones ingresando y descargando material en el lugar.
Un recinto que ya había sido clausurado
La historia del predio no es nueva para las autoridades comunales. En 2022 ya se había ejecutado una clausura que obligó a detener temporalmente las operaciones. Sin embargo, con el paso del tiempo la actividad fue retomada, lo que dio origen a nuevas fiscalizaciones y acciones administrativas.
Según explicó el coordinador de Seguridad Pública de Colina, Pablo Beiza, la clausura materializada esta semana es el resultado de un proceso iniciado durante 2025, que incluyó denuncias, inspecciones y la presentación de antecedentes ante los tribunales.
“Hoy estamos viendo el resultado, y el resultado de esto es la clausura”, señaló durante el procedimiento.
Críticas por la demora en la solución
Uno de los principales cuestionamientos surgió desde el concejo municipal. El concejal Rafael Goni sostuvo que la intervención debió haberse concretado mucho antes, considerando la antigüedad de las denuncias.
En conversación con Chicureo Hoy, afirmó que los predios involucrados no contaban con autorizaciones para desarrollar la actividad observada y aseguró que la documentación obtenida a través de mecanismos de transparencia también apuntaba en esa dirección.
Si bien valoró la clausura, Goni insistió en que las autoridades pudieron haber intervenido mucho antes, considerando que los vecinos llevaban años alertando sobre lo que ocurría en el lugar.
Trabajo conjunto con vecinos
La Municipalidad de Colina atribuyó la clausura a años de fiscalizaciones, gestiones administrativas y trabajo coordinado entre distintas unidades municipales, además de las denuncias presentadas por vecinos del sector.
“Tras años de denuncias, fiscalizaciones y gestiones realizadas por la Municipalidad de Colina, finalmente se concretó la clausura del vertedero ilegal conocido como el ‘Muro de la Vergüenza’, una acción que busca proteger el entorno del río Colina y la calidad de vida de nuestros vecinos”, señalaron desde el municipio.
Además, recalcaron que la participación ciudadana fue clave para reunir información y respaldar las acciones desarrolladas durante los últimos años.
Alcaldesa destaca resultado tras años de gestiones
A través de redes sociales, la alcaldesa Isabel Valenzuela valoró la clausura del recinto y aseguró que el municipio mantendrá una postura firme frente a actividades que operen fuera de la normativa.
“Durante años trabajamos para lograr esta clausura, reuniendo antecedentes, realizando denuncias y oficiando a los organismos competentes para poner fin a una situación que afectaba gravemente a nuestro entorno”, expresó.
La jefa comunal añadió que la recuperación de espacios y la protección del medio ambiente seguirán siendo parte de las prioridades de la administración local.
Aunque la clausura representa un paso importante para los vecinos del sector, aún queda por resolver qué ocurrirá con las toneladas de material acumuladas durante años en el predio, una imagen que convirtió al lugar en uno de los puntos más emblemáticos y cuestionados de la comuna.




