El alza de la luz en Chile no comenzará en abril como estaba previsto. El Gobierno confirmó una prórroga en el cobro de las reliquidaciones tarifarias del Valor Agregado de Distribución (VAD), medida que ahora se aplicaría desde el 1 de julio, justo en meses de mayor consumo por bajas temperaturas.
La decisión fue informada por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles tras una serie de solicitudes desde el Congreso y el sector eléctrico. Desde el Ejecutivo señalaron que el objetivo es ganar tiempo para diseñar una fórmula que permita reducir el impacto en las cuentas.
La ministra de Energía, Ximena Rincón, explicó que se está trabajando en una solución que podría traducirse en un proyecto de ley. Esto, considerando la deuda acumulada con las empresas distribuidoras, que bordea los 800 millones de dólares tras el congelamiento tarifario entre 2020 y 2024.
Presión por costos y escenario internacional
El aplazamiento no elimina el problema de fondo. Expertos advierten que los intereses asociados a esta deuda podrían alcanzar los 14 mil millones de dólares si no se define un mecanismo a tiempo.
Desde el Gobierno, encabezado por el presidente José Antonio Kast, recalcaron que se busca una alternativa antes de julio para evitar que el alza impacte con fuerza en los hogares.
A esto se suma la próxima actualización del precio nudo promedio, un cálculo que se realiza dos veces al año y que en esta ocasión podría verse influido por factores internacionales, como el conflicto en Medio Oriente.
El académico de la Universidad de Santiago, Humberto Verdejo, indicó que el ajuste de julio tendría un efecto acotado, aunque advirtió que el impacto más significativo podría registrarse en 2027.
Pese a la prórroga, la alza de la luz en Chile sigue en el horizonte. Se estima que cerca del 65% de los clientes podría enfrentar aumentos de hasta un 5%, mientras que más de un millón de personas verían incrementos cercanos al 15% en sus cuentas.






