Un complejo escenario se vive en Venezuela, luego de que durante la madrugada del sábado 3 de enero Estados Unidos bombardeara Caracas y otras localidades aledañas para capturar a Nicolás Maduro.
Luego de que el presidente norteamericano Donald Trump señalara que la opositora al régimen venezolano María Corina Machado, “es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”, la vicepresidenta del país caribeño, Delcy Rodríguez, calificó de “ilegal e ilegítima” la intervención estadounidense.
Sin embargo, la situación habría cambiado. Por la tarde del domingo, Trump comentó al medio The Atlantic que en el caso de que Rodríguez, a su juicio “no hace lo correcto, tendrá un destino peor que el de Maduro”.
En este contexto, en las últimas horas, la vicepresidente habría comunicado a través de Telegram su disposición a colaborar con el gobierno norteamericano, destacando la importancia de “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido”.
Asimismo, indicó que “nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra”. No obstante, no se refirió al “acceso total” exigido por Donald Trump.
“Lo que necesitamos (de Delcy Rodríguez) es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo”, demandó la autoridad estadounidense, quien también informó que EE.UU. estará a cargo de Venezuela hasta que sea posible asegurar “una transición segura, adecuada y juiciosa”.
En cuanto a Nicolás Maduro, el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York dio a conocer que comparecerá ante la justicia este lunes 5 de enero a las 12:00 horas (14:00 horas de Chile), por los cargos de narcotráfico y conspiración narcoterrorista.
Por otro lado, The New York Times publicó que cerca de 80 personas habrían fallecido durante la operación militar, incluyendo tanto a personal militar como civiles. Sin embargo, no se trata de una cantidad oficial y podría aumentar al efectuarse un balance completo de los daños.
Finalmente, cabe destacar que organizaciones como la Unión Europea (UE), la Organización de Estados Americanos (OEA) y diversos líderes mundiales han condenado enérgicamente la intervención militar.



