Los delitos económicos aumentan 16,5 % en Chile durante el último año, según cifras de la Policía de Investigaciones (PDI), lo que encendió alertas por nuevas modalidades de fraude que afectan principalmente a personas en transacciones digitales.
Solo en 2025 se registraron 40.530 denuncias, superando las 34.777 del año anterior y muy por sobre las 24.751 de 2023.
El jefe nacional de Delitos Económicos, prefecto inspector Marcelo Romero, explicó que el fenómeno se vincula al mayor movimiento de dinero en la economía, lo que incrementa las operaciones financieras y también las oportunidades para el engaño. Además, indicó que hoy la persecución penal se aborda con un enfoque cercano al crimen organizado.
Las regiones Metropolitana, Biobío y Valparaíso concentran la mayor cantidad de casos. En la RM se contabilizaron 4.857 estafas, 3.530 usos fraudulentos de tarjetas y 523 apropiaciones indebidas.
Nuevas formas de engaño
La policía detectó una modalidad creciente en la compraventa de vehículos. El supuesto comprador deposita un documento sin fondos que genera un saldo contable temporal y luego solicita firmar un poder notarial en blanco. Con ello, el automóvil es revendido rápidamente a otra víctima.
También aumentan las ventas ficticias en redes sociales: se ofrece un producto, se paga por adelantado y nunca se entrega. Otro mecanismo consiste en crear empresas falsas que adquieren mercadería usando instrumentos bancarios sin respaldo real.
En tarjetas bancarias, el fraude ahora se realiza mediante software malicioso instalado en computadores al pagar online. Incluso existen aplicaciones de créditos usureros que acceden a fotos y documentos del teléfono para extorsionar a los usuarios.
Recomendaciones
La PDI aconseja desconfiar de precios bajo mercado, evitar transferencias anticipadas y verificar siempre la identidad del vendedor. También recomienda revisar errores en publicaciones y no aceptar presiones para concretar pagos.
El aumento confirma que los delitos económicos aumentan 16,5 % en Chile mientras migran rápidamente al mundo digital, obligando a reforzar la prevención ciudadana.




