Los sistemas frontales que han afectado a la Región Metropolitana y otras zonas del país durante las últimas semanas están asociados a condiciones atmosféricas más cálidas y húmedas de lo habitual. Así lo explicó Jorge Castro, doctor en Ciencias Atmosféricas y Meteorología e investigador de la Universidad de Magallanes, quien analizó la influencia de El Niño y las proyecciones para los próximos meses.
En conversación con el programa Desde la Redacción de La Tercera, el especialista calificó octubre como un mes “anómalo” y señaló que este fenómeno climático suele favorecer una primavera más lluviosa.
Castro detalló que las elevadas temperaturas de la superficie del océano Pacífico aumentan la evaporación y la humedad disponible en la atmósfera. Estas condiciones pueden intensificar la inestabilidad de los sistemas meteorológicos que llegan a la zona central.
Al comparar las precipitaciones de las últimas dos semanas, el investigador indicó que ambos episodios tuvieron características similares, aunque las lluvias más intensas se concentraron en sectores diferentes.
“Lo que pasó ayer no es tan distinto a lo que pasó el martes 13”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que resulta difícil determinar con exactitud dónde se registrarán las precipitaciones más intensas.
Mientras el sistema anterior afectó sectores precordilleranos de Las Condes, las lluvias de ayer más se habrían concentrado principalmente en el valle. Esta diferencia pudo contribuir a evitar consecuencias similares a las registradas anteriormente.
Por otra parte, el investigador explicó que El Niño funciona como un escenario climático de fondo que puede intensificar fenómenos meteorológicos de menor duración. Además, señaló que las anomalías de temperatura del Pacífico podrían alcanzar valores de entre 3 y 3,5 grados Celsius durante noviembre y diciembre.
“En general, estaríamos con El Niño prácticamente hasta el comienzo del otoño”, indicó Castro. No obstante, advirtió que las proyecciones pierden precisión a medida que se extiende el período analizado.
El especialista también relacionó estas condiciones con el cambio climático y sus posibles efectos en las próximas décadas. “En un planeta más cálido, como se predice hacia mediados y fines de siglo, probablemente este tipo de fenómenos van a ser quizás más normales”, sostuvo.
Advierten posibles olas de calor en verano
Para lo que resta de la primavera, Castro señaló que todavía podrían producirse nuevas precipitaciones en la zona central. Sin embargo, anticipó que estos eventos podrían disminuir progresivamente en frecuencia e intensidad debido al desplazamiento estacional de los sistemas frontales hacia el sur.
Previo al verano, advirtió sobre la posibilidad de temperaturas extremas. “En verano sí es muy probable que por la presencia de El Niño se den situaciones de olas de calor, que sería ya el objetivo de impacto que nos afectaría durante el verano”.









