La Asociación Nacional de Buses Interprovinciales, Internacionales e Industriales (ABI A.G.) advirtió que podría adoptar medidas más drásticas ante la falta de respuestas del Gobierno por el continuo aumento del precio del diésel.
El presidente del directorio del gremio, Juan Eduardo Quiroz, calificó la situación de “insostenible” y alertó sobre las dificultades para absorber los mayores costos operacionales sin comprometer la continuidad de los servicios.
“Las empresas no tienen una capacidad ilimitada para absorber alzas y los pasajeros tampoco tienen cómo seguir soportando mayores gastos”, sostuvo el dirigente.
Según ABI A.G., el transporte industrial, dedicado al traslado de trabajadores, es uno de los segmentos más afectados, debido a que las empresas ya no tendrían margen para traspasar el encarecimiento del combustible a sus clientes. Por lo anterior, deben asumir directamente los incrementos.
Frente a este escenario, la asociación solicitó al Ejecutivo implementar medidas para mitigar el impacto del costo del diésel, establecer un tratamiento tributario del combustible que considere al transporte de pasajeros e instalar una mesa de trabajo con plazos definidos para alcanzar soluciones.
El gremio también manifestó su preocupación por las consecuencias que la crisis podría tener para miles de usuarios que dependen de los buses para sus desplazamientos.
Además, precisó que las tarifas son determinadas independientemente por cada empresa, de acuerdo con sus costos y condiciones operacionales.
“Queremos seguir prestando nuestros servicios, pero para hacerlo necesitamos condiciones que permitan sostenerlos. El Gobierno tiene que actuar ahora”, concluyó Quiroz.
La organización reiteró que la falta de medidas concretas la lleva a evaluar acciones más drásticas, aunque no detalló cuáles.
Cabe señalar que, de acuerdo con las proyecciones, el precio del diésel y otros combustibles sufriría nuevamente un aumento a partir del jueves 22 de octubre.









