A pocos días del cambio de mando presidencial, el recorte de 3% en ministerios se convirtió en la primera señal económica del equipo del presidente electo José Antonio Kast.
La instrucción fue enviada a los futuros secretarios de Estado mediante un documento elaborado por el próximo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en el que se solicita aplicar un recorte de 3% en ministerios con el objetivo de contener el gasto público y ordenar las finanzas fiscales.
La medida surge en un escenario económico marcado por un crecimiento moderado. Durante los últimos años, la economía chilena ha registrado expansiones cercanas al 2% anual, mientras que las proyecciones para el próximo período se ubican entre 2% y 3%, cifras que se mantienen por debajo del promedio histórico del país.
A este contexto se suma la presión que enfrentan las cuentas fiscales. Diversos análisis estiman que el déficit fiscal estructural supera el 3% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que la deuda del Gobierno Central se aproxima al 40% del PIB.
En ese escenario, algunos especialistas advierten que los ajustes podrían concentrarse principalmente en los ministerios que cuentan con mayores asignaciones presupuestarias dentro del Estado.
Plan fiscal apunta a recaudar US$6.000 millones
El plan económico liderado por el futuro titular de Hacienda apunta a un objetivo mayor: lograr un ajuste fiscal cercano a US$6.000 millones.
Según los lineamientos iniciales, cerca de la mitad de ese monto se buscaría mediante modificaciones a la Ley de Presupuestos, lo que trasladará buena parte del debate hacia el Congreso Nacional.
Respecto al escenario económico, el economista y exdirector de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), Osvaldo Rosales, señaló que, aunque el crecimiento proyectado para Chile no resulta particularmente alto, el país mantiene indicadores relativamente favorables en comparación con otros países de América Latina.
Por su parte, el analista Ricardo Hernández estimó que el gobierno podría encontrar respaldo parlamentario para avanzar en estas medidas, siempre que los ajustes prioricen temas relevantes para la ciudadanía.
De esta forma, el próximo equipo económico enfrentará el desafío de ordenar las finanzas públicas en un escenario de crecimiento limitado, buscando equilibrar la necesidad de control del gasto con políticas que permitan mantener el dinamismo de la economía.




