El Gobierno de Santiago afina los últimos detalles para el lanzamiento del programa de apoyo a víctimas de delitos violentos, una iniciativa regional que busca entregar asesoría jurídica y apoyo sicológico gratuito a personas afectadas por hechos de alto impacto, como homicidios, robos con violencia o intimidación y lesiones graves.
El plan, denominado oficialmente Programa de Apoyo Integral a Víctimas de Delitos Violentos y conocido como “Estamos Contigo”, comenzará a implementarse durante febrero.
La preocupación por este tipo de delitos, pese a que las cifras oficiales muestran una baja sostenida, se mantiene por el daño profundo que generan en las personas y su entorno.
En ese contexto, el gobernador metropolitano Claudio Orrego explicó que el foco del programa es hacerse cargo de un vacío existente en la atención a víctimas, más allá de la labor investigativa que desarrolla el Ministerio Público.
La iniciativa proyecta acompañar en terreno a 57.801 víctimas en 36 comunas priorizadas de la Región Metropolitana, considerando criterios de concentración de delitos violentos.
De acuerdo con datos del portal CEAD correspondientes a 2024, en la región se registraron 51.464 víctimas de robos con violencia o intimidación, de las cuales 23.462 pertenecen a comunas incluidas en el programa. La inversión total asciende a $ 6.561.902.109.
Cómo operará el programa
El plan funcionará mediante 17 equipos móviles interdisciplinarios, integrados por sicólogos, trabajadores sociales y profesionales del área jurídica.
Estos equipos acudirán directamente a las víctimas una vez notificados los hechos, sin necesidad de que ellas deban solicitar la ayuda de forma presencial.
“El programa acompaña y orienta a la víctima durante todo el proceso, sin interferir en el rol de la Fiscalía”, señaló Orrego, quien agregó que siete de cada diez personas no se atreven a denunciar este tipo de delitos.
El programa de apoyo a víctimas de delitos violentos tendrá una duración inicial de tres años, con posibilidad de renovación, e incluirá además talleres comunitarios y un sistema digital de seguimiento de casos, coordinado con municipios y organismos públicos.




