El Incendio forestal en la Patagonia es el foco de una investigación judicial y de seguridad en Argentina, luego de que autoridades confirmaran que el siniestro tendría un origen intencional.
El fuego, activo desde el 5 de enero en la provincia de Chubut, ha arrasado más de 4 mil hectáreas y forzó la evacuación de miles de personas en sectores turísticos del sur del país.
El Ministerio de Seguridad argentino informó que la Fiscalía provincial detectó la presencia de material acelerante en el punto de inicio del incendio, un antecedente clave que refuerza la tesis de una acción deliberada.
Según la cartera, en la zona no se registraron tormentas ni descargas eléctricas, descartando causas naturales. “El que prende fuego, paga”, señaló el organismo en un comunicado oficial.
Hipótesis de intencionalidad y acción organizada
Producto del avance de las llamas, más de 3.000 turistas debieron ser evacuados desde localidades como El Hoyo y Epuyén, mientras las autoridades reiteraron el llamado a no acampar ni encender fuego en zonas no habilitadas.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, respaldó la hipótesis de intencionalidad y afirmó que el incendio se inició “en un lugar y horario estratégicos”, en momentos en que había una alta presencia de familias y turistas, lo que aumentó el riesgo durante las evacuaciones.
Desde el Ministerio de Seguridad también se informó que se investiga una posible vinculación con “grupos terroristas autoproclamados mapuche”, en el marco de acciones organizadas y criminales. “No habrá impunidad. Se identificará y llevará a juicio a los responsables”, aseguró la cartera.
El combate del incendio forestal en la Patagonia se mantiene activo en sectores como Puerto Patriada, con más de 46 brigadistas, bomberos voluntarios, cuatro aviones hidrantes y un helicóptero.
No obstante, expertos advierten que el desfinanciamiento, la crisis climática y la expansión de especies exóticas como los pinos agravan la magnitud de estas emergencias.



