Un complejo escenario siguen dejando los incendios forestales en el centro-sur del país, luego de que autoridades entregaran un nuevo balance tras el Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid).
La emergencia mantiene 28 incendios en combate, con 590 viviendas destruidas y 20 personas fallecidas, concentrándose el mayor daño en las regiones de Ñuble y Biobío.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, detalló que “la Región de Ñuble da cuenta de 82 viviendas destruidas, que se suman a las 508 que ya han sido constatadas en la Región de Biobío. Por tanto, estamos hablando de un total de 590 viviendas”.
En cuanto a las víctimas fatales, precisó que 19 corresponden a Biobío y una a Ñuble, manteniéndose esa cifra hasta ahora.
El impacto de los incendios forestales en el centro-sur también alcanzó al sistema educativo y de salud. Siete establecimientos educacionales resultaron destruidos, entre ellos cuatro jardines infantiles y tres recintos de educación básica y media, afectando a 767 niños, niñas y adolescentes.
Además, cuatro centros de salud debieron ser evacuados, siendo el Cesfam Ríos de Chile el único con daños en su infraestructura.
Respecto al suministro eléctrico, Elizalde informó que “estamos hablando de poco más de 200 clientes afectados en Ñuble y casi 7.000 en Biobío, a lo que se suman más de 2.000 en La Araucanía”.
En materia de seguridad, el ministro Luis Cordero confirmó la detención de tres personas, dos por incumplimiento del toque de queda y una por intentar iniciar un incendio en Penco.
Las autoridades reiteraron el llamado a respetar las medidas preventivas, recordando que el 99,7 % de los incendios tiene origen humano, mientras se mantiene Alerta Roja en Biobío, Ñuble y La Araucanía.




