La Ley de Plásticos entra en una nueva etapa el próximo 13 de febrero y comenzará a notarse en situaciones bien cotidianas.
Con esta actualización de la Ley de Plásticos, pedir un café, comprar una bebida o llevar comida para la casa tendrá algunas diferencias respecto a lo habitual.
La normativa ya venía aplicándose desde 2022 con medidas como la prohibición del poliestireno expandido y cambios en la composición de botellas. Ahora las exigencias se enfocan directamente en la forma en que los locales entregan los productos a los clientes.
Por ejemplo, en supermercados al menos un 30% de las vitrinas de bebidas deberá ofrecer botellas retornables, lo que busca que sean cada vez más visibles y fáciles de elegir.
En restaurantes, cafeterías y locales de comida rápida también habrá cambios. Si la persona consume dentro del local, no podrán entregar artículos desechables como cubiertos, bombillas o envases, salvo aquellos hechos de madera, papel o cartón certificados como biodegradables.
En cambio, si la compra es para llevar, se podrán usar envases valorizables no plásticos o plástico certificado. Sin embargo, cubiertos, palillos o bombillas solo se entregarán si el cliente los pide expresamente.
Qué significa “plástico certificado”
Corresponde a materiales con al menos un 20% de materias provenientes de recursos renovables y que pueden compostarse en el hogar o en plantas industriales.
La ley considera productos de un solo uso a vasos, tazas, cubiertos, bombillas, platos, bandejas, envases de comida preparada, sachets, mezcladores, individuales y tapas cuando no son reutilizables.
Los reutilizables, en cambio, son aquellos que el local usa muchas veces para el mismo fin. Con estas medidas se busca modificar hábitos de consumo y reducir la basura generada diariamente por envases desechables.




