El Congreso aprobó la Ley de Seguridad Municipal, normativa que redefine el trabajo de los inspectores comunales y fija por primera vez un marco claro para su labor preventiva en las calles.
La nueva legislación busca fortalecer la seguridad local sin convertirlos en policías, delimitando funciones, deberes y límites de actuación.
Con esta normativa, los municipios pasan a tener un rol más activo en la prevención del delito y en la coordinación con Carabineros, Policía de Investigaciones y el Ministerio Público. Para ello se creará un Comité Operativo de Seguridad encabezado por el alcalde.
Nuevo rol en la calle
Los inspectores pasan a ser formalmente coadyuvantes de las policías. Podrán realizar patrullajes preventivos sin presencia policial, auxiliar víctimas, dirigir tránsito y participar en operativos conjuntos.
Además, podrán:
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Solicitar identificación
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Incautar comercio ambulante
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Detener en flagrancia
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Realizar televigilancia
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Colaborar en medidas por violencia intrafamiliar
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Controlar medidas cautelares mediante visitas preventivas
También podrán rescatar animales, denunciar delitos detectados en servicio y asistir a víctimas.
Elementos de defensa y límites
La ley autoriza el uso de chalecos, bastones, esposas, gas pimienta y dispositivos eléctricos tipo taser, siempre certificados y regulados por reglamento. Quedan prohibidas las armas de fuego y cualquier facultad exclusiva de las policías.
La Ley de Seguridad Municipal también obliga a respetar los derechos fundamentales y limita el uso de la fuerza solo cuando sea estrictamente necesario.
Asimismo, los inspectores tendrán seguro de vida y las agresiones contra ellos pasarán a ser agravantes penales.
En paralelo, se incorpora tecnología preventiva como cámaras, drones, luminarias inteligentes y análisis de datos, fortaleciendo el rol municipal en seguridad pública.




