La obtención de la licencia de conducir 2026 en Chile viene acompañada de nuevas exigencias legales, médicas y administrativas que pueden impedir el trámite a un número importante de personas.
Los cambios, impulsados por la entrada en vigencia de la Ley Jacinta, buscan reforzar la seguridad vial y asegurar que quienes manejan vehículos motorizados cuenten con condiciones físicas, psíquicas y legales adecuadas para circular por calles, autopistas y carreteras del país.
Este documento es obligatorio para conducir y su entrega está a cargo de las direcciones de tránsito de cada municipalidad. Sin embargo, no todas las personas podrán acceder a la licencia de conducir 2026, ya sea para obtenerla por primera vez o para renovarla, debido a restricciones que dependen del historial legal del solicitante, su estado de salud o el cumplimiento de requisitos básicos establecidos por la Ley de Tránsito.
Entre quienes no podrán realizar el trámite se encuentran las personas que no cumplan con las exigencias mínimas según la clase de licencia solicitada, así como quienes figuren en el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos, conforme a lo establecido en la ley N.º 21.389. También quedan excluidos quienes registren antecedentes por delitos vinculados a la Ley de Tránsito, la Ley de Alcoholes o la Ley de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas.
A estas causales se suman infracciones graves como conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, darse a la fuga tras un accidente, manejar con documentos falsificados o hacerlo sin licencia vigente. Además, existen impedimentos médicos, como enfermedades o discapacidades que afecten la conciencia, entre ellas la diabetes tipo I o la insuficiencia renal crónica tipo IV.
Cambios clave introducidos por la Ley Jacinta
Desde este año, quienes postulen deberán presentar una declaración jurada que acredite no padecer enfermedades inhabilitantes. Omitir esta información puede derivar en sanciones graves y en la cancelación de la licencia.
Junto a ello, se actualizaron los procedimientos municipales para evaluar la idoneidad física y psíquica de los conductores, además de aumentar los montos de indemnización del SOAP en casos de muerte o incapacidad permanente.
Para obtener o renovar la licencia, las personas deben acudir a la dirección de tránsito de su municipalidad, rendir los exámenes teórico, práctico, psicotécnico y médico, pudiendo agendar hora previamente en el sitio web del municipio o realizar el trámite de forma presencial.



