El ministro de Agricultura, Jaime Campos, aseguró que el sistema frontal no ha causado daños estructurales relevantes en la actividad agrícola, aunque reconoció dificultades logísticas que podrían afectar temporalmente el abastecimiento y provocar alzas en algunos alimentos.
En entrevista con EmolTV, el secretario de Estado señaló que “el sector agrícola no se ha visto afectado con un daño estructural significativo como consecuencia de estos temporales”, añadiendo que “hay daños, pero no daños estructurales y de significación”.
Campos explicó que los principales inconvenientes se relacionan con la conectividad y el aislamiento de distintas zonas. “Los principales problemas han estado radicados, en primer lugar, en la conectividad. Muchas zonas aisladas”, indicó. También mencionó afectaciones en viviendas, además de daños en galpones e invernaderos.
Sin embargo, advirtió que el mayor impacto podría concentrarse en la distribución de hortalizas hacia los centros urbanos. Los cortes de caminos y las complicaciones en el transporte están dificultando la llegada de productos como lechuga, apio o acelga, los que no están arribando “a los centros de distribución urbano en el volumen y con la periodicidad que estábamos habituados”.
Ante este escenario, el ministro sostuvo que “se puede producir por algunos días escasez de esos productos y eso naturalmente apunta o tiende a que aumenten los precios”. No obstante, recalcó que serían variaciones transitorias y de corta duración.
“Son aumentos de precios muy circunstanciales que duran una semana, duran unos pocos días, y al final después el mercado se regula y se nivela”, afirmó.
Para ejemplificar, Campos mencionó el tomate proveniente de Arica, exponiendo que, si el tránsito de la Ruta 5 permanece interrumpido, el producto podría escasear temporalmente en Santiago y otros grandes centros urbanos hasta que se restablezca la conectividad y se normalice nuevamente el transporte.






