Hasta $110.000 puede costar una barrera antiolas de las que comenzó a utilizar la Municipalidad de Ñuñoa para enfrentar las precipitaciones. La iniciativa forma parte de un plan preventivo ante el nuevo sistema frontal que afecta a la Región Metropolitana este martes 20 de octubre.
El alcalde de la comuna, Sebastián Sichel, explicó que el municipio adquirió 100 barreras de dos tamaños, cuyos precios varían según sus dimensiones: las más grandes cuestan $110.000, mientras que las pequeñas tienen un valor de $77.000.
Las estructuras se pueden conectar entre sí para formar una barrera que permita contener y dirigir el agua. El objetivo es disminuir el riesgo de que las precipitaciones ingresen a viviendas y edificios ubicados en sectores vulnerables a las inundaciones.
Los anegamientos que motivaron las medidas
La compra se produce después de las complicaciones que dejaron las lluvias del pasado 13 de octubre en Ñuñoa. Uno de los puntos afectados fue el sector de San Eugenio, cerca de la estación de Metro Ñuble, donde el agua llegó hasta vehículos estacionados en el subterráneo de un edificio.
Ante la posibilidad de nuevos anegamientos, Sichel explicó que las barreras buscan entregar una respuesta inmediata mientras se desarrollan otras soluciones.
“Es una medida rápida, no definitiva, para encauzar el agua hoy día”, señaló el jefe comunal.
El municipio también cuenta con más de mil sacos de arena para reforzar la protección de los inmuebles en los sectores más expuestos.
Cortes en calles y limpieza de sumideros
Las acciones preventivas incluyen intervenciones en la calzada para facilitar el desplazamiento del agua. Entre ellas, se encuentran cortes en sectores de lomos de toro que dificultan el escurrimiento durante las precipitaciones.
Los equipos municipales también trabajan en la limpieza de sumideros, con el propósito de retirar residuos que puedan bloquear el drenaje, además de realizar intervenciones de emergencia y entregar sacos de arena.
“Vamos a hacer lo que sea, trabajar con nuestras manos, sacarnos la mugre, innovar si es necesario para proteger a los vecinos. Esa es nuestra pega”, afirmó Sichel.
Las medidas buscan reducir el impacto de las lluvias en la comuna, especialmente en los puntos donde ya se han registrado acumulaciones de agua y problemas para el desplazamiento de las precipitaciones.









