La Policía de Investigaciones de Chile (PDI), a través de sus unidades especializadas en Cibercrimen y el Instituto de Criminología (INSCRIM), entregó una serie de recomendaciones preventivas dirigidas a comunidades educativas ante el aumento de amenazas de ataques en establecimientos educacionales, principalmente difundidas en redes sociales.
Amenazas deben ser tratadas como reales
El subprefecto Cristian Villalobos, jefe de la Brigada de Cibercrimen, enfatizó que este tipo de situaciones no puede ser minimizado.
“Este tipo de amenaza es un delito, es perseguido penalmente por la Fiscalía (…) nosotros lo tomamos como un hecho real, concurrimos a los establecimientos y realizamos diligencias para identificar a los responsables”, señaló.
Además, reforzó el llamado a la ciudadanía a no guardar silencio frente a este tipo de hechos.
“La importancia principal es que la sociedad o las personas en sí no tengan miedo de denunciar, no tengan el temor de denunciar”, agregó.
En ese sentido, explicó que estos casos generan alarma pública y activan protocolos policiales complejos, por lo que reiteró la importancia de actuar a tiempo.
Aumento del acoso escolar y violencia digital
Desde el Instituto de Criminología, la psicóloga Vania Saavedra advirtió un incremento sostenido de la violencia entre adolescentes, especialmente tras la pandemia.
“Se percibe que la violencia hoy día es un fenómeno social (…) estas conductas violentas en adolescentes han ido en incremento”, indicó.
Asimismo, detalló cifras preocupantes a nivel global y nacional: “Uno de cada tres niños sufre acoso escolar (…) y entre un 20% y 30% ha sido víctima de violencia digital”.
En Chile, agregó, el fenómeno ha ido en aumento progresivo, registrando un alza del 10 % en denuncias durante 2024, con 8.509 casos, concentrados principalmente en maltrato entre estudiantes y agresiones físicas.
Redes sociales y exposición al riesgo
La profesional también apuntó al rol de las plataformas digitales en la propagación de conductas violentas.
“Los niños y jóvenes pasan entre tres y cuatro horas diarias conectados a redes sociales, lo que aumenta su exposición a contenidos que pueden legitimar la violencia”, explicó.
Además, advirtió sobre la existencia de comunidades virtuales donde se difunden discursos y conductas que podrían ser replicadas por adolescentes.
Claves para enfrentar el ciberacoso
Desde la PDI recalcaron la importancia de reunir evidencia en casos de amenazas o acoso digital.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Guardar capturas de pantalla, enlaces y nombres de usuario.
- Realizar la denuncia en la PDI o el Ministerio Público.
- Informar de inmediato al establecimiento educacional.
También se enfatizó que no se debe intentar identificar ni confrontar a los responsables, ni exponerlos en redes sociales, ya que esto puede entorpecer las investigaciones e incluso constituir otros delitos.
Rol clave de padres y comunidad educativa
Respecto a la prevención, el subprefecto Villalobos subrayó la importancia del control parental.
“Un control parental efectivo permite saber con quién interactúan los menores, tanto en redes sociales como en videojuegos”, sostuvo.
Por su parte, la psicóloga Saavedra explicó que no existe una única señal de alerta frente al bullying, pero sí cambios conductuales que deben ser observados.
“Es importante considerar cambios como mayor reclusión, menor sociabilización o falta de adherencia al sistema escolar”, indicó.
Asimismo, añadió que algunos menores pueden no evidenciar síntomas claros, pero sí presentar menor disposición al diálogo o ausencias reiteradas.
Importancia de la prevención y protocolos
Finalmente, la PDI reiteró la necesidad de que los establecimientos educacionales mantengan activos sus protocolos de seguridad, en coordinación con las autoridades.
La institución hizo un llamado a la comunidad a no tener temor de denunciar, recalcando que este tipo de delitos ha ido en aumento, pero que es posible identificar a los responsables mediante el trabajo especializado.






