Las pérdidas en el Fondo E han generado preocupación entre los afiliados al sistema de pensiones chileno, luego de conocerse importantes caídas en el multifondo considerado más conservador. Entre enero y septiembre de 2026, este acumuló una rentabilidad real negativa del 10,4%, abriendo cuestionamientos sobre las decisiones de inversión de las AFP.
Actualmente, el sistema contempla cinco multifondos, desde el A, de mayor riesgo, hasta el E, que invierte principalmente en instrumentos de renta fija, como bonos y depósitos. Sin embargo, estos también pueden perder valor cuando aumentan las tasas de interés, pese a ofrecer mayor estabilidad.
Uno de los principales factores detrás de la caída fue el uso de contratos financieros denominados swaps. Mediante estas operaciones, las administradoras buscaban beneficiarse de una eventual disminución de las tasas estadounidenses. No obstante, el comportamiento contrario del mercado afectó el valor de las inversiones.
Según los antecedentes difundidos, estas operaciones acumularon pérdidas de valoración cercanas a US$11 mil millones en el sistema, cifra que no necesariamente representa pérdidas definitivas por ese monto.
Investigación y recomendaciones
La controversia provocó cuestionamientos de autoridades y especialistas, quienes solicitaron explicaciones sobre las estrategias utilizadas. Además, se presentaron recursos judiciales contra AFP Capital y AFP UNO.
Este martes, la Superintendencia de Pensiones anunció el inicio de un proceso sancionatorio contra las siete administradoras para determinar eventuales incumplimientos.
Ante las pérdidas en el Fondo E, especialistas recomiendan evaluar cuidadosamente cualquier cambio de multifondo, debido al riesgo de concretar pérdidas. Para quienes están próximos a jubilarse, también sugieren analizar alternativas según su situación particular.
El escenario coincide con una transformación previsional. Desde abril de 2027 comenzará la implementación de fondos generacionales, que ajustarán automáticamente las inversiones según la edad de cada afiliado, reduciendo progresivamente su exposición al riesgo conforme se acerca la jubilación.









