El plan de reconstrucción impulsado por el Gobierno ingresó al Congreso con discusión inmediata, marcando uno de los proyectos más relevantes de la actual administración.
La iniciativa reúne medidas económicas, tributarias y sociales, además de un foco específico en las regiones afectadas por incendios en el centro-sur del país.
Durante su presentación, el Ejecutivo detalló que se trata de un conjunto de acciones orientadas a enfrentar el estancamiento económico y fortalecer la generación de empleo. Entre sus objetivos, se proyecta un crecimiento cercano al 4% anual y una disminución de la tasa de desempleo hasta el 6,5% al año 2030.
Cinco pilares de la propuesta
El proyecto se estructura en cinco ejes. El primero apunta a mejorar la competitividad tributaria, con una rebaja gradual del impuesto corporativo desde el 27% al 23% en un plazo de cuatro años, además de la reintegración del sistema para evitar la doble tributación.
En segundo lugar, se contempla un incentivo directo a la contratación mediante un crédito tributario que puede alcanzar el 15% de las remuneraciones en determinados tramos. A esto se suma un tercer eje enfocado en simplificar permisos y regulaciones, reduciendo plazos ambientales y estableciendo compensaciones en caso de cambios en autorizaciones.
El cuarto componente busca entregar mayor certeza jurídica para atraer inversión, incluyendo un mecanismo de repatriación de capitales con tasas preferenciales. Finalmente, el quinto eje aborda la contención del gasto público, con medidas como el aumento de incentivos al retiro en el Estado y sanciones por el uso indebido de licencias médicas.
En paralelo, el plan de reconstrucción incorpora recursos adicionales para enfrentar emergencias, ampliando el financiamiento del fondo destinado a incendios y facilitando donaciones y apoyos directos a las zonas afectadas.
Cabe señalar que la iniciativa inicia su tramitación legislativa, por lo que podría sufrir modificaciones durante su discusión en el Congreso.




