La reconducción de migrantes en Chile ha tomado fuerza en el último año tras la implementación del acuerdo con Bolivia, permitiendo que 4.027 personas en situación irregular fueran devueltas a ese país entre marzo de 2025 y enero de 2026.
El procedimiento se aplica a quienes son detectados ingresando por pasos no habilitados, evitando así su entrada al territorio nacional.
Este mecanismo existe desde la entrada en vigencia de la Ley de Extranjería y Migración en 2022, pero su alcance era limitado, ya que Bolivia no aceptaba recibir a extranjeros reconducidos.
Esto cambió con el acuerdo firmado en La Paz en febrero de 2025, lo que marcó un punto clave en la gestión fronteriza.
Del total de personas reconducidas hacia Bolivia, 1.812 corresponden a ciudadanos venezolanos, equivalente al 44,9%, mientras que 1.681 son bolivianos, representando el 41,7%.
Actualmente, el sistema permite reconducir cerca de 40 personas al día, cifra que aumentó tras ampliar la zona de aplicación a 10 kilómetros al interior del país.
Aumento de cifras y debate legislativo
A nivel nacional, desde 2022 se han reconducido 19.201 migrantes, con un peak en 2023, cuando se alcanzaron 6.543 casos. Según exautoridades del área, estos resultados reflejan una herramienta efectiva para el control fronterizo.
Sin embargo, el debate continúa. Un proyecto de ley impulsado por el actual gobierno busca tipificar el ingreso irregular como delito, lo que podría derivar en penas de hasta 540 días de cárcel.
Expertos advierten que esta medida podría cambiar el enfoque actual, ya que los casos pasarían a la justicia penal, reduciendo la aplicación del sistema de reconducción.






