La relación entre Estados Unidos y Venezuela volvió a tensarse en los últimos días tras el anuncio de Washington sobre el envío de buques de guerra al mar Caribe para reforzar las operaciones contra el narcotráfico. En respuesta, el gobierno de Nicolás Maduro impulsó jornadas de alistamiento militar, ordenó despliegues en la frontera con Colombia y elevó el tono de sus declaraciones públicas.
Mensajes desde Caracas
El presidente Nicolás Maduro aseguró que el país está preparado para enfrentar cualquier amenaza externa y llamó a la unidad: “Luego de 20 días continuos de anuncios, amenazas, guerra psicológica, luego de 20 días de asedio contra la nación venezolana, hoy estamos más fuertes que ayer, hoy estamos más preparados para defender la paz, la soberanía y la integridad territorial”.
El mandatario recalcó que “ni sanciones, ni bloqueos, ni guerra psicológica, ni asedio” podrán quebrar a Venezuela, y anunció una segunda jornada de alistamiento en la Milicia Bolivariana para el viernes 29 y sábado 30 de agosto.
En paralelo, destacó la coordinación con Colombia, luego de que el presidente Gustavo Petro ordenara la militarización de la zona del Catatumbo con 25.000 soldados. “Nuestra tierra la vigilamos, la preservamos y la cuidamos nosotros, venezolanos y colombianos unidos por la paz, por la prosperidad y la soberanía”, afirmó Maduro.
La voz de Diosdado Cabello
En su programa televisivo “Con el mazo dando”, transmitido el miércoles 27 de agosto, el ministro de Interior y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, advirtió que el país se prepara para lo peor: “Nosotros no subestimamos ninguna amenaza. Tampoco la sobrestimamos y mucho menos la desestimamos (…). ¿Nos preparamos para lo peor? Siempre. Eso es una condición nuestra para enfrentar lo que venga por muy duro que sea”.
Cabello subrayó que el alistamiento de ciudadanos refleja la disposición del pueblo: “Lo que sí es cierto es que nuestro pueblo, nuestros compañeros, nuestras mujeres, nuestros jóvenes han dado un paso al frente para defender la patria de la agresión que sea”.
Despliegues en frontera y presión internacional
El oficialismo informó además el despliegue de 15.000 militares en los estados fronterizos de Zulia y Táchira, en el marco de la denominada “Zona de Paz N.° 1”, con el objetivo de reforzar la seguridad ante la presencia de grupos armados.
Al mismo tiempo, el embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, envió una carta al secretario general Antonio Guterres, en la que pidió exhortar a Estados Unidos a “cesar de una vez por todas sus acciones hostiles y sus amenazas” y a respetar la soberanía venezolana.
El plan de Washington
La operación estadounidense contempla el despliegue de tres buques iniciales, destructores y aeronaves de reconocimiento en el Caribe sur, con más de 4.000 soldados, cifra que en los días siguientes aumentó con la llegada de nuevas embarcaciones. Según fuentes del Pentágono, la medida responde a la orden firmada por el entonces presidente Donald Trump el 8 de agosto, que autoriza el uso de las Fuerzas Armadas contra carteles extranjeros.
Además, Washington mantiene una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Maduro, a quien acusa de liderar el Cártel de los Soles.