Una violenta encerrona se registró durante la noche de este viernes en el servicentro Shell, ubicado en la caletera de la Ruta 5 Norte a la altura de Lo Pinto, comuna de Colina, generando preocupación entre los automovilistas que frecuentan la zona de la Panamericana Norte.
El hecho ocurrió cerca de las 22:40 horas, cuando una pareja se encontraba detenida en el recinto mientras realizaba compras en el local UPA del servicentro. En ese momento, un grupo de individuos llegó al lugar a bordo de un vehículo blanco y descendió rápidamente para intimidar a las víctimas.
Según los antecedentes preliminares indicados por uno de los afectados a Chicureo Hoy, al menos cuatro sujetos abordaron a una de las víctimas cuando regresaba al automóvil, mientras otros se acercaron directamente al vehículo en el que se encontraba su pareja. Los delincuentes portaban armas de fuego y actuaron de manera violenta para concretar el robo.
Una de las afectadas relató que la situación ocurrió en pocos minutos y con un alto nivel de agresividad: “Nos estacionamos en el local y yo me quedé en el auto mientras mi pareja compraba. Cuando volvió, vio que de un auto blanco se bajaron cuatro o cinco tipos. Lo apuntaron, le quitaron la billetera, lo que había comprado y su argolla”, señaló.
La víctima agregó que los asaltantes no se percataron de que ella estaba dentro del vehículo. Sin embargo, al abrir la puerta la obligaron a descender y la agredieron: “Cuando llegaron al auto me tiraron al suelo y me golpearon. Mi pareja trató de mantener la calma para que no me siguieran haciendo daño. Gracias a Dios no tengo lesiones graves, pero quedé muy adolorida”, relató.
Durante el asalto, los delincuentes habrían utilizado armas de fuego para intimidar a la pareja: “Ellos andaban con pistola, nos pusieron la pistola en la cabeza. El que se sentó en el asiento del piloto decía que nos mataran, que nos dispararan”, recordó.
Tras reducir a las víctimas, los sujetos sustrajeron el vehículo junto a diversas pertenencias personales, entre ellas documentos, teléfonos celulares, mochilas y medicamentos pertenecientes a una de las víctimas, quien padece diabetes.
Ocurrida la encerrona, las víctimas lograron dar aviso a Carabineros gracias a que una de sus hijas escuchó la situación mientras hablaba por teléfono con su madre y alertó a la policía.




