Los abuelos ocupan un lugar muy especial dentro de las familias. Son quienes transmiten historias, recuerdos y tradiciones, y cuyo cariño se convierte muchas veces en un vínculo que acompaña a las nuevas generaciones a lo largo de sus vidas.
Su presencia permite a los niños conectar con sus raíces y construir recuerdos que permanecen en el tiempo.
Con este espíritu, el colegio Highlands celebró el lunes 7 de septiembre su tradicional Día de los Abuelos, una de las celebraciones más esperadas y significativas de su calendario escolar, que convoca a cientos de familias, transformando los distintos espacios de Highlands en un lugar de encuentro entre generaciones.
Con más de 25 años de trayectoria en Colina, el colegio Highlands ha puesto a la familia en el centro de su proyecto educativo, entendiendo que la formación de niños y jóvenes es una tarea compartida entre el colegio y el hogar.

Fortalecimiento de vínculos
Por ello, actividades como el Día de los Abuelos buscan fortalecer los vínculos entre generaciones y promover valores fundamentales como el respeto, la gratitud y el sentido de pertenencia, pilares esenciales en el desarrollo integral de sus estudiantes.
A lo largo de los años, esta celebración se ha transformado en una de las tradiciones más queridas por la comunidad Highlands. Más que una actividad escolar, representa una oportunidad para reconocer el valioso aporte de los abuelos en la formación de los niños y para reunir a las familias en torno a aquellos valores que dan sentido a la vida comunitaria.
La celebración refleja uno de los aspectos fundamentales de la comunidad educativa: acompañar a cada estudiante de manera integral, reconociendo el rol fundamental de la familia en su desarrollo.
“Nuestra misión formativa se extiende a toda la familia, para hacer alianza en las virtudes y valores fundamentales como son la vivencia alegre de la fe, el amor y el respeto mutuo, entre muchos otros”, comentó el director del establecimiento, Viterbo Cisternas.
En un mundo que avanza cada vez más rápido, instancias como esta permiten detenerse para valorar el encuentro, la historia familiar y el legado que cada generación transmite a la siguiente. Una tradición que, año tras año, sigue fortaleciendo los lazos que dan vida a la comunidad Highlands.



