En medio del creciente debate por la violencia en establecimientos educacionales, el alcalde de Lo Barnechea, Felipe Alessandri, se refirió este miércoles a la entrada en vigencia de la nueva Ley de Convivencia Escolar, marcando distancia respecto a su alcance.
El jefe comunal reconoció que la normativa —que permitirá la instalación de detectores de metales en colegios— representa un avance, pero advirtió que es insuficiente para enfrentar la crisis de seguridad en las aulas.
“No se soluciona solo con tecnología”
“La publicación de esta ley es un avance, pero sería un error creer que con detectores de metales vamos a resolver la violencia en los colegios”, sostuvo Alessandri.
En esa línea, enfatizó que el problema es más profundo: “Esto no se soluciona solo con tecnología, se enfrenta con decisión y con una señal clara de que no vamos a seguir cediendo terreno frente a la violencia”.
Violencia como síntoma estructural
El alcalde advirtió que la situación actual refleja una problemática mayor a nivel país.
“La violencia dejó de ser algo lejano y entró a los colegios, que debieran ser espacios de protección”, afirmó, agregando que no se trata de hechos aislados, sino de “un síntoma de la fragilidad institucional que atraviesa el país”.
Medidas que ayudan, pero no bastan
Alessandri también abordó otras herramientas contempladas o debatidas, como pórticos detectores, revisión de mochilas o expulsión de estudiantes.
“Todo eso ayuda, pero es insuficiente. Si como sociedad seguimos siendo ambiguos frente a la violencia, ninguna ley ni ningún dispositivo va a ser suficiente”, advirtió.
Llamado a un acuerdo político
Finalmente, el alcalde hizo un llamado a avanzar en un consenso transversal para enfrentar la violencia.
“Lo que falta no son solo herramientas, es un acuerdo social y político para no ceder un centímetro más frente a la violencia, la delincuencia y las incivilidades”, concluyó.






