El gobierno de José Antonio Kast dio a conocer que, dentro de su plan de reactivación económica, se encuentra una medida para ampliar el Decreto con Fuerza de Ley 2 (DFL2).
Esta normativa actualmente exige para ser aplicada que una vivienda posea como superficie máxima 140 m² útiles, que su uso sea únicamente habitacional y que cuente con recepción definitiva. Además, se puede utilizar en un máximo de dos propiedades por persona.
Tras el anuncio realizado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz —que incluye la extensión a más de tres inmuebles, con una superficie de 90 m² o menos—, la consultora Colliers analizó los efectos que podría generar esta iniciativa.
¿Cuáles serán los efectos de ampliar el DFL2?
De acuerdo con la consultora, a medida que el déficit habitacional se agudiza, obtener financiamiento se ha vuelto más difícil y las nuevas generaciones prefieren la flexibilidad que ofrece el alquiler.
“En este escenario, la propuesta de ampliar y modificar los beneficios del DFL2 para quienes poseen más de dos viviendas surge no solo como un incentivo tributario, sino como una herramienta estratégica para movilizar el ahorro privado hacia un sector con un alto impacto social”, exponen.
El vicepresidente de Colliers, Reinaldo Gleisner, detalló que entre 2002 y 2024 el tamaño promedio del hogar en Chile bajó de 4.0 a 2,8 personas, llegando a dos en comunas densas como Santiago. Esto llevó a un aumento del 59 % en el número de hogares y del 73,7 % en viviendas, frente a solo 22,2 % de crecimiento poblacional.
Esta tendencia genera demanda por viviendas pequeñas, principalmente de uno y dos dormitorios, en zonas centrales y con traslados cortos, justificando la propuesta de incentivar unidades de menor tamaño.
“Históricamente, el DFL2 ha sido un pilar del patrimonio de la clase media. Sus beneficios son claros: el canon de arriendo percibido no constituye renta (libre de impuesto) y la propiedad queda exenta del impuesto a la herencia. Al extender estos beneficios a un número mayor de viviendas por persona, se transforma al inmueble en un instrumento de ahorro competitivo frente a otros activos financieros que sí están gravados”, comentó.
Asimismo, Gleisner explicó que fomentar que personas naturales inviertan en más de dos viviendas bajo el régimen DFL2 contribuye a suplir la insuficiencia de financiamiento institucional. El incremento en la oferta de unidades destinadas al arrendamiento genera un efecto estabilizador sobre los precios de alquiler, lo que favorece el presupuesto de aquellas familias que, por preferencia o necesidad, optan por la flexibilidad del alquiler en lugar de la adquisición permanente.
En ese sentido, el vicepresidente de Colliers destaca que esta reforma “actúa como un puente educativo y financiero para los jóvenes profesionales. Al configurar una opción de inversión de montos moderados —con unidades que promedian las 3.500 UF—, se invita a las nuevas generaciones a ingresar al mercado inmobiliario de manera temprana”.
“Vivir el mercado como inversionistas puede ser, a mediano plazo, el paso natural y necesario para alcanzar la anhelada vivienda propia. La ampliación del DFL2 no debe verse como un privilegio, sino como una política de Estado necesaria para reinyectar capital en un sistema que necesita, con urgencia, construir ciudad y futuro”, concluyó.






