El Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado (Cescro) de la Universidad San Sebastián revisó los datos de respuesta del sistema de justicia frente al crimen organizado en el país durante la última década, abordando el comportamiento de las causas judiciales entre 2014 y 2024.
Este informe, que examinó un total de 708.616 causas asociadas a 74 delitos agrupados en ocho categorías, mostró entre sus principales conclusiones que solo el 27,8% de las causas vinculadas al crimen organizado finalizó con una sentencia condenatoria en ese periodo.
El director del Cescro, Luis Toledo, destacó que “este es el primer informe que concentra una década de la persecución penal en nuestro país, sobre todo en los resultados que ha tenido el sistema de persecución penal en las causas terminadas en ese periodo”.
En términos generales, el análisis evidenció que estos delitos han tenido una presencia creciente dentro del sistema penal. Mientras en 2014 representaban el 2,4% del total de causas, en 2024 alcanzaron el 5,2%, con un promedio de 3,7% en los últimos diez años.
Dentro de este universo, los ilícitos relacionados con drogas concentraron el 61,4% de los casos, seguidos por delitos asociados a armas (20,3%), contrabando (7,9%) y violencia (5,9%), entre otros.
El informe también profundizó en la forma en que concluyen estas causas. Según los datos, el 53,6% de los casos terminó fuera de tribunales, mientras que solo el 46,4% tuvo una “salida judicial”.
De este último grupo, el 27,8% corresponde a condenas. En cuanto a las salidas no judiciales, el 33,5% de los casos fue archivado y en un 5,9% se decidió no perseverar. En tanto, las “otras salidas” representaron el 12,6%, destacando que el 11% de los casos fue agrupado a otra causa.
Clasificación de delitos
Al desglosar por tipo de delito, se observaron diferencias relevantes en los niveles de judicialización. En ciberdelincuencia, solo el 1% de los casos tuvo una salida judicial, mientras que el 93% terminó sin intervención de tribunales. En delitos de corrupción, el 45% concluyó en tribunales y el 43% tuvo un desenlace no judicial.
En la categoría de organizaciones criminales, que incluye delitos como asociación ilícita y lavado de dinero, el 54,5% de las causas terminó con una salida judicial, siendo la mayoría de ellas condenas (38,9%).
En el caso de los delitos de drogas, que concentran la mayor cantidad de causas, el 43,9% tuvo resolución judicial, mientras que el 42,8% finalizó sin intervención de tribunales, con un alto porcentaje de archivos.
Respecto a los delitos vinculados a armas, el 58,2% registró una salida judicial, aunque solo el 23,2% terminó en condena. Además, las autoridades no investigaron un 22,1% de estos casos y archivaron el 27,4% dentro de las salidas no judiciales.
Finalmente, el estudio advirtió sobre la situación de los delitos violentos, donde si bien el 46,3% tuvo salida judicial y el 32,4% culminó en condena, persisten altos niveles de términos no judiciales.






