Este domingo 26 de abril, Colina vivirá el gran cierre del Cuasimodo 2026, con un masivo despliegue de jinetes en lo que será la tercera y última jornada que recorrerá el sector norte de la comuna en una tradición profundamente arraigada en la identidad local.
Desde temprano, cerca de las 08:00 horas, cientos de cuasimodistas iniciarán la ruta acompañando al Santísimo, dando vida a una de las manifestaciones religiosas y culturales más significativas de Chile.
A diferencia de otras comunas, en Colina el Cuasimodo mantendrá una característica única: se realizará exclusivamente a caballo. No se utilizarán vehículos motorizados ni otros medios de transporte, lo que reforzará su carácter campesino y auténtico, preservando una tradición transmitida por generaciones.

Recorrido de la jornada
El trayecto comenzará en el sector de El Tranque, en Quilapilún Alto, avanzando por la autopista Los Libertadores en dirección a El Colorado. Posteriormente, la caravana continuará por camino La Virgen y Los Canelos, para retomar la autopista hacia Chacabuco.
El recorrido considerará además el paso por Francisco Petrinovic y el camino El Olivar, finalizando con una misa en la capilla de Chacabuco, instancia que marcará el cierre oficial de esta última jornada.
Durante todo el trayecto se dispondrán puntos de hidratación y atención veterinaria, resguardando tanto a los jinetes como a sus caballos.
Un cierre tras dos jornadas masivas
Esta jornada final se desarrollará tras dos exitosos encuentros previos. La primera jornada se realizó el 12 de abril, recorriendo las calles del sector centro de la comuna con más de 1.500 jinetes y la presencia del arzobispo de Santiago, monseñor Fernando Chomalí, consolidándose como el Cuasimodo más grande de Chile.
En tanto, la segunda jornada se llevó a cabo el domingo pasado en el sector de Las Canteras–Chicureo, donde más de 500 jinetes recorrieron las calles, manteniendo viva esta tradición en el sector sur de la comuna.
Con esta última fecha en Chacabuco, Colina cerrará una nueva versión del Cuasimodo, reafirmando una tradición que cada año convoca a cientos de jinetes y que sigue siendo un símbolo vivo de fe, cultura y comunidad.




