El alto nivel de licencias médicas en Carabineros encendió las alertas al interior del Gobierno, luego de que se conociera que cerca de un 20% de la dotación se encuentra fuera de sus funciones operativas. Según antecedentes manejados por el Ministerio de Seguridad, una parte importante de estos casos responde a problemas de salud mental.
Desde el Ejecutivo reconocen que, junto con el ingreso y retiro de personal, el ausentismo se ha transformado en un factor clave para la operatividad de la institución.
En esa línea, estimaciones apuntan a que cerca del 80% de quienes están con reposo médico enfrentan situaciones asociadas a estrés, sobrecarga laboral o desgaste psicológico.
El tema también ha sido abordado en el Congreso. El senador Juan Luis Castro planteó que “casi 12 mil carabineros están con licencia médica de este tipo, lo que es un hecho muy delicado”, destacando que se trata de una cifra fuera de lo habitual en comparación con otras instituciones.
Salud mental en foco
Desde la propia institución reconocen que el número de licencias llegó a ser más alto, aunque aseguran que ha disminuido tras los controles implementados luego de las observaciones de Contraloría en 2025. Aun así, el fenómeno sigue siendo relevante.
Castro descartó que se trate de irregularidades y apuntó directamente a las condiciones laborales: “Es un problema de salud mental por la exposición constante a situaciones de riesgo y alta presión”.
En paralelo, el Gobierno analiza medidas para mejorar condiciones laborales, incentivos económicos y formación, incorporando herramientas de apoyo psicológico para nuevos aspirantes.
Medidas y cifras
Carabineros informó que ha reforzado la fiscalización del uso de licencias médicas y las visitas domiciliarias para verificar su cumplimiento. Además, un estudio del Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile busca diseñar estrategias para reducir el ausentismo.
Las cifras históricas muestran un aumento sostenido en los últimos años, con miles de permisos anuales, donde predominan los diagnósticos por trastornos mentales, lo que mantiene el tema como una de las principales preocupaciones para la institución y el Gobierno.






