El consumo de un calientacamas es una de las dudas más frecuentes durante el invierno. Muchas personas prefieren no utilizar este artefacto por temor a que incremente la cuenta de la electricidad. Sin embargo, un especialista aseguró que se trata de una de las alternativas más convenientes para mantener el calor durante las noches frías sin afectar de forma importante el presupuesto del hogar.
El ingeniero civil mecánico y director ejecutivo de la Fundación Energía para Todos, Javier Piedra Fierro, abordó este tema en el programa Con Peras y Finanzas. En esa instancia explicó que existe una percepción equivocada sobre estos dispositivos y afirmó que «el calientacamas es de las pocas cosas que calientan que gastan poco».
¿Por qué consume menos energía?
El especialista explicó que su eficiencia se debe a su funcionamiento. El sistema utiliza un filamento muy delgado que requiere poca electricidad para entibiar la cama. Además, trabaja a temperaturas moderadas por razones de seguridad, evitando un consumo elevado de energía.
De acuerdo con Piedra, considerando las tarifas eléctricas vigentes en Santiago, mantener un calientacamas encendido tiene un costo aproximado de $12 por hora, lo que lo convierte en una de las opciones más económicas para enfrentar las bajas temperaturas durante la noche.
El escenario es distinto con otros equipos eléctricos. El experto señaló que los termoventiladores requieren una mayor cantidad de energía para calefaccionar una habitación completa, por lo que su impacto en la cuenta de la luz es considerablemente superior.
En ese contexto, el consumo de un calientacamas aparece como una alternativa eficiente para quienes buscan mayor comodidad al dormir sin aumentar significativamente el gasto eléctrico. Su bajo costo de funcionamiento lo posiciona como una opción accesible frente a otros sistemas de calefacción utilizados durante el invierno.




