La baja natalidad en Chile se ha convertido en uno de los principales desafíos demográficos del país. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa global de fecundidad alcanza los 0,99 hijos por mujer, lejos de los 2,1 necesarios para mantener estable la población.
En conversación con Radio Bío Bío, el doctor Aníbal Scarella, especialista en fertilidad y director médico de la Clínica de Reproducción Humana de la Universidad de Valparaíso, advirtió sobre las consecuencias que podría enfrentar el país durante las próximas décadas.
El especialista explicó que, en diez años, los nacimientos disminuyeron de 250 mil a 150 mil anuales. Esta tendencia ya impacta las matrículas de jardines infantiles y colegios. Además, sus efectos podrían extenderse posteriormente a las universidades, el mercado laboral, las pensiones y los servicios públicos.
Asimismo, proyectó que dentro de 30 o 40 años cerca del 30% de los habitantes tendrá más de 60 años. Este escenario aumentaría las exigencias sobre el sistema de salud y reduciría la proporción de personas en edad de trabajar.
¿Qué medidas podrían enfrentar esta situación?
Frente a la baja natalidad en Chile, Scarella planteó la necesidad de impulsar políticas públicas que permitan compatibilizar la maternidad y paternidad con el desarrollo personal y profesional.
Entre las propuestas mencionó mejorar la educación sobre fertilidad, ampliar el acceso a tratamientos reproductivos y entregar mayores apoyos económicos a las familias.
También destacó una encuesta a 2.000 mujeres, quienes declararon tener un promedio de 1,6 hijos, aunque deseaban alcanzar los 2,5.
Finalmente, el especialista llamó a abordar este escenario con una mirada de largo plazo, mediante medidas que permitan reducir las barreras económicas, sociales y médicas que enfrentan las familias.








